¿Disimulado G-2 de Obama y Xi?: hacia un nuevo tipo de relación militar-militar
ALFREDO JALIFE RAHME| Tras haber instituido el espíritu de Chichén Itzá en Yucatán –el diálogo de civilizaciones milenarias china y maya mediante el poder cultural que trasciende la vulgaridad mercantilista–, el mandarín Xi concluyó su asombroso periplo a Latinoamérica y el Caribe, supuesto patio trasero de EU (John Kerry dixit), para acudir a la cumbre del destino con su homólogo Obama en Sunnylands, donde se define el tipo de relación entre las dos superpotencias, una en decadencia (EU) y otra en ascenso (China).