Ucrania: guerra religiosa que no se atreve a pronunciar su nombre
Alfredo Jalife Rahme-La Jornada
Antes de ser presidente, el católico Joe Biden había musitado que la máxima vulnerabilidad de lo que quedaba de Rusia –tras la catástrofe (Putin dixit) de la balcanización de la ex URSS– era su decreciente demografía, que llegó a ser negativa en la fase aciaga de Gorbachov y Yeltsin –dos cándidos de la geoestrategia–, con antelación a la parusía geopolítica del zar Putin, quien cada vez más se inspira de Pedro El Grande: constructor en el siglo XVII, basado en la Ilustración, de San…