Día de la Victoria: Venezuela llama al mundo contra el fascismo

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En Caracas, las autoridades venezolanas conmemoraron el Día de la Victoria, efeméride que recuerda la derrota del nazismo y el fascismo en Europa y su impacto para la humanidad. Durante el acto, se resaltó que esta fecha es un punto de encuentro entre Venezuela y Rusia, países que reivindican la memoria de los pueblos que enfrentaron a las potencias totalitarias del siglo XX.

Portavoces del gobierno subrayaron que el Día de la Victoria no es solo un hecho del pasado, sino una advertencia frente al resurgimiento de corrientes fascistas y nazifascistas en el mundo. En sus intervenciones, insistieron en la necesidad de que movimientos progresistas y gobiernos soberanos articulen una respuesta común para impedir nuevas guerras de agresión y políticas de odio.

Venezuela y Rusia, memoria compartida

La jornada incluyó actos simbólicos como la izada de una gran bandera soviética en el Waraira Repano, gesto con el que Venezuela rindió homenaje al Ejército Rojo y al pueblo ruso por su rol decisivo en la derrota del nazismo. Las autoridades venezolanas destacaron que estos homenajes expresan una relación estratégica y una alianza histórica basada en la defensa del multilateralismo, la soberanía y el rechazo al fascismo.

En los discursos se vinculó el legado del Día de la Victoria con la defensa del derecho internacional y la paz frente a las doctrinas de guerra y dominación. Voceros diplomáticos advirtieron que el uso de sanciones, bloqueos y amenazas militares contra países soberanos reproduce lógicas de imposición que recuerdan las prácticas de los regímenes fascistas derrotados en 1945.

Compromiso venezolano con la lucha antifascista

El gobierno reiteró que Venezuela se asume como abanderada de la lucha antifascista en América Latina, en coordinación con aliados como Rusia y otros países del sur global. En ese sentido, llamó a convertir el Día de la Victoria en una referencia permanente de movilización social, pedagógica y diplomática para preservar la memoria histórica y fortalecer un orden mundial más justo, multipolar y libre del fascismo.