Irán lanza la 89.ª ola de ataques en ‘Verdadera Promesa 4’

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El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) anunció este miércoles la puesta en marcha de la 89.ª fase de la operación ‘Verdadera Promesa 4’, una campaña de ataques combinados con misiles y drones contra Israel y posiciones estadounidenses en Asia Occidental. Según el comunicado difundido por medios oficiales, la nueva ola forma parte de la respuesta “escalonada” de Irán frente a las acciones militares de Estados Unidos e Israel en la región.

De acuerdo con la nota del CGRI, en esta fase se utilizaron más de 100 misiles pesados de largo alcance, drones de ataque y alrededor de 200 cohetes disparados desde distintos puntos del territorio iraní y de países aliados. Los proyectiles fueron dirigidos a objetivos militares “desde el norte hasta el sur” de los territorios ocupados por Israel, así como a bases y centros logísticos vinculados a las fuerzas estadounidenses en varios países de Asia Occidental.

La operación se coordinó con grupos aliados como Hezbollah en Líbano y los hutíes en Yemen, que también reclamaron ataques simultáneos contra posiciones israelíes y estadounidenses. Fuentes iraníes mencionaron que los blancos incluían centros de mando, bases aéreas, depósitos de combustible y sistemas de defensa antimisiles considerados clave para la capacidad de respuesta de Israel y Estados Unidos.

En fases anteriores de ‘Verdadera Promesa 4’, Irán ha empleado misiles balísticos pesados como los Khorramshahr‑4, Qadr, Emad y Kheibar‑Shekan, además de drones suicidas de largo alcance. Los mandos del CGRI sostienen que estas ofensivas han logrado “debilitar la red de mando estratégico y la defensa aérea” de sus adversarios en el teatro de operaciones de Oriente Medio.

Las autoridades iraníes enmarcan la continuidad de la operación en su promesa de responder a la muerte de altos cargos militares y funcionarios iraníes en ataques atribuidos a Israel y a Estados Unidos. Al cierre de esta edición, ni el Ejército israelí ni el Pentágono habían ofrecido un balance detallado de daños, mientras tanto observadores internacionales alertan del riesgo de una escalada aún mayor del conflicto regional.