Washington acoge diálogo mientras Israel mantiene ataques en Líbano

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El asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Marco Rubio, encabezó este martes en Washington el inicio de unas conversaciones poco habituales entre representantes de Israel y el Líbano, acompañado por el embajador israelí en la capital, Yechiel Leiter, y la embajadora libanesa, Nada Hamadeh Moawad. En la apertura también estuvieron presentes el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, y el embajador estadounidense en Beirut, Michel Issa, en un intento de dar respaldo político a la iniciativa.

Mientras comenzaba la reunión, el presidente libanés, Joseph Aoun, expresó en la red social X su esperanza de que este encuentro “marque el inicio del fin del sufrimiento del pueblo libanés en general, y del sur en particular”. Sin embargo, la portavoz del gabinete israelí, Shosh Bedrosian, descartó que Tel Aviv vaya a discutir un alto el fuego con Líbano en estas conversaciones, limitando de entrada el alcance de la cita.

Según Bedrosian, la delegación israelí llegó a Washington con el mandato de centrar el diálogo en el “desarme de Hezbolá”, en línea con las declaraciones previas del ministro de asuntos exteriores del régimen, Gideon Sa’ar. El canciller calificó ese desarme como una condición no negociable para cualquier futuro acuerdo con Beirut y afirmó que Israel busca “paz y normalización” con el Estado libanés, pero considera al movimiento de resistencia chií “un problema” que “debe ser abordado”.

Desde El Líbano, el secretario general de Hezbolá, el sheij Naim Qasem, instó al Gobierno a cancelar su participación en la reunión de Washington, advirtiendo que la Resistencia continuará defendiendo la soberanía del país frente a las agresiones israelíes. Los llamamientos de Hezbolá se producen en un contexto de intensificación de los ataques israelíes contra varias zonas libanesas, pese al acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Irán y Estados Unidos hace una semana.

Teherán ha subrayado que el cese de agresiones contra el territorio libanés forma parte explícita de ese acuerdo, por lo que considera que los bombardeos en curso constituyen una violación directa del pacto. De acuerdo con el Ministerio de Salud de El Líbano, la ofensiva israelí ha dejado al menos 2124 muertos desde principios de marzo, entre ellos mujeres y niños, y ha provocado el desplazamiento de unas 1,2 millones de personas desde el sur de Beirut y otras áreas afectadas.