Petróleo de Texas sube 4,19% y toca los US$ 102 por tensión EEUU–Irán

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El petróleo intermedio de Texas (WTI) avanzó este martes un 4,19% y se situó en torno a los 102 dólares por barril, impulsado por la persistente tensión entre Estados Unidos e Irán. Esta subida se suma a jornadas recientes de fuertes repuntes del crudo, en un contexto de guerra abierta y falta de avances en las negociaciones diplomáticas entre ambos países.

Los contratos de futuros del WTI para los próximos meses recogen la percepción de un mercado cada vez más preocupado por la seguridad del suministro en Oriente Medio. La prolongación del conflicto y el riesgo sobre rutas clave, como el estrecho de Ormuz, refuerzan las expectativas de precios elevados en el corto plazo.

El repunte del petróleo se explica, en buena medida, por el estancamiento de las conversaciones entre Washington y Teherán para alcanzar un alto el fuego o un marco mínimo de entendimiento. Irán ha descartado concesiones adicionales tras el rechazo de sus propuestas, mientras desde Estados Unidos se endurece el discurso y se multiplican las señales de que el conflicto podría prolongarse.

Cada nuevo episodio de tensión, incluyendo ataques y amenazas sobre infraestructuras energéticas y rutas marítimas, se traduce casi de inmediato en presiones alcistas sobre el Brent y el WTI. Para los analistas, el actual nivel por encima de los 100 dólares refleja no solo el impacto directo de la guerra, sino también una prima de riesgo que podría ampliarse si la crisis escala o se extiende a otros productores de la región.

El costo de la guerra según el Pentágono

En paralelo al encarecimiento del crudo, el Pentágono elevó a 29.000 millones de dólares el coste de la guerra en Irán, una cifra que supone 4.000 millones más que la estimación presentada hace apenas dos semanas. El cálculo fue expuesto por el director financiero interino del Departamento de Defensa, Jules Hurst III, durante una audiencia en el Congreso estadounidense.

Las autoridades militares aclararon que ese monto no incluye los gastos de reparación de las instalaciones estadounidenses dañadas en ataques iraníes, por lo que el costo final será todavía más elevado. Informes complementarios advierten que, al sumar reconstrucción, reposición de equipos y daños a bases clave en la región, la factura real de la contienda podría situarse muy por encima de las cifras oficiales.