Las bases chavistas, un abajo que comienza a moverse
Mientras, en los círculos de base abundan las dudas. Algunos señalan que se debe rechazar que desde el comando del gobierno -que se dice revolucionario- se pretenda callar las dudas señalándolas como traición y se evite hablar del asalto estadounidense del 3 de enero que asesinó -las cifras nunca se han oficializado- a más de doscientos, entre civiles y tropas, nacionales y cubanas., más allá de incuantificables pérdidas materiales, el secuestro del presidente y de su esposa.
Desde las bases se señala que todo éstos son graves delitos internacionales que cualquier país serio debió repudiar. La negativa oficial a dar explicaciones aceptables sobre lo sucedido, lleva a entrar en el reino de la especulación o del miedo, mientras se debate el enjuiciamiento crítico a la política colaboracionista con el gobierno de Washington adoptada por la jefa del gobierno y, apoyada por el jefe del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
El juicio al tutelaje no es algo usual: es un hecho tan arrogante y violento como cotidiano, presente a lo largo de la historia de todas las naciones, incluyendo las formas “socialistas” conocidas. No se trata de un gobierno electo cumpliendo la palabra contraída en su oferta electoral; sino de una fórmula legal que llena el vacío dejado por el rapto del presidente.