Lula inicia su campaña donde dirigió durante la huelga obrera de 1979
Brasil de Fato
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) dio inicio este domingo (16) a su campaña por la reelección. El discurso del dirigente, de 80 años, fue seguido por miles de simpatizantes concentrados en el césped del Estadio 1.º de Mayo, en São Bernardo do Campo, São Paulo: el mismo lugar donde Lula habló, en marzo de 1979, durante las asambleas de la Gran Huelga del ABC.
Con el sombrero Panamá que se ha convertido en una de sus señas de identidad, Lula explicó que utiliza el accesorio debido a la radioterapia a la que se somete para tratar un cáncer de piel.
“Estoy muy agradecido porque Dios siempre ha sido muy generoso conmigo. Dios los hizo a ustedes y ustedes hicieron que Lula fuera lo que es. Por eso, gracias a ustedes, trabajadores y trabajadoras de este país, que un día tuvieron la conciencia de apostar por alguien igual a ustedes. La cantidad de diplomas muestra el conocimiento, pero la inteligencia consiste en saber utilizar ese conocimiento en beneficio de quién y para quién”, afirmó.
Lula hizo un breve repaso de las huelgas de los metalúrgicos entre 1978 y 1980, período que, según dijo, le dejó las mayores lecciones políticas de su vida. Casi 48 años después, aquel líder sindical disputa su séptima elección, en busca de un cuarto mandato presidencial, un hecho inédito en la historia del país.
Recorrido histórico
El acto recuperó imágenes de Lula hablando en ese mismo estadio ante un mar de trabajadores metalúrgicos. Las históricas huelgas de la década de 1970 fortalecieron el camino hacia la redemocratización de Brasil y dieron origen al Partido de los Trabajadores (PT).
Posteriormente, testimonios de integrantes del Sindicato de Metalúrgicos del ABC recordaron que la lucha por mejores condiciones laborales encontró una referencia fundamental en el liderazgo de Lula en São Bernardo do Campo.
Lula sostuvo que los trabajadores depositaron un voto de confianza en su capacidad, del mismo modo que lo haría el pueblo brasileño años más tarde.
“Muchas gracias a cada hombre y cada mujer, en cada estado del país, a cada trabajador que tuvo el valor de levantarse y decir que iba a colocar en la Presidencia de la República a un obrero casi analfabeto, porque tengo el diploma de primaria y el curso del Senai [como tornero mecánico]”, agradeció.
El mandatario se emocionó al recordar la muerte de su madre, doña Lindu, en 1980, mientras él permanecía encarcelado a causa de la huelga.
“Durante la dictadura militar, un comisario de policía me permitió ir al entierro de mi madre. Ahora, en el régimen democrático, un ministro que yo nombré no me permitió ir al entierro de su hermano”, señaló.ç
El presidente vinculó el surgimiento del PT con la lucha sindical, luego de que los trabajadores identificaran la necesidad de elegir políticos comprometidos con las demandas de la clase trabajadora.
“Yo decía que odiaba la política; creía que era inteligente. Hay que interesarse por la política para elegir correctamente; de lo contrario, pasamos todo el año peleando con el patrón, pero llega la elección y elegimos al patrón. Es una contradicción poner al zorro a cuidar el gallinero. Ese descubrimiento político lo tuve aquí, en este estadio”, afirmó.
Compromisos
Además de repasar su trayectoria y el simbolismo del Estadio Euclides da Cunha, el presidente se refirió al actual escenario político y cuestionó a la extrema derecha.
“El pueblo brasileño no aceptará que la mentira venza a la verdad”, dijo Lula.
“El esfuerzo que hago todos los días es para no fallarles. Pueden estar seguros de mi lealtad; por eso me enorgullece tanto estar aquí 47 años después. Mientras viva, no dejaré de luchar. Esa derecha se reía de los ancianos que morían por falta de oxígeno [durante la pandemia de covid-19], es responsable de 400.000 muertes por covid. ¿Qué piensa esa gente para el pueblo brasileño?”, cuestionó.
Ministerio de Seguridad Pública
Al abordar la seguridad pública, Lula afirmó que pretende continuar atacando la estructura financiera de las organizaciones criminales, pero también enfrentar a quienes intentan imponerse mediante la violencia en territorios vulnerables.
“Si se aprueba la enmienda constitucional sobre Seguridad Pública, crearé el Ministerio de Seguridad Pública para compartir la responsabilidad con estados y municipios y liberar al pueblo, encarcelando a todos los que creen ser dueños de una favela o de un barrio pobre”, aseguró.
Sobre la violencia, el presidente también reafirmó la defensa de los derechos de las mujeres y pidió a los hombres educarse en esta materia.
“Mujeres de este país: nunca bajen la cabeza, porque nosotros, los hombres, necesitamos aprender a respetarlas como compañeras, no como sirvientas”, enfatizó.
Futuro y tierras raras
Lula destacó diversos programas como logros relevantes de sus gobiernos, especialmente en el área educativa. Vinculó el futuro del país con la ampliación de las escuelas de jornada completa, la educación superior y las oportunidades para que los jóvenes se desarrollen en distintas áreas con calidad.
“Brasil tiene poco más de 300 universidades; Dilma [Rousseff] y yo, en apenas 16 años, creamos 200. Eso es pensar en el futuro. El futuro significa formar a nuestros jóvenes. Prepárense, porque habrá más. […] Terminaremos el mandato con 800 Institutos Federales”, afirmó.
Al referirse al porvenir del país, el candidato del PT defendió la explotación de tierras raras sin injerencias externas.
“Queremos que las niñas y los niños estudien cómo explotar estos minerales, cómo fabricar celulares, chips y baterías eléctricas. Nadie va a explotar nuestros minerales críticos. Nosotros los explotaremos en beneficio del pueblo brasileño”, subrayó.


