Participación de países europeos en ataque de EE.UU. contra Irán, denuncia portavoz iraní

La participación de países europeos en el ataque de EE.UU. a Irán generó una nueva polémica en la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara, luego de que el secretario general del bloque, Mark Rutte, revelara que se realizaron hasta 5.000 salidas de aeronaves estadounidenses desde bases ubicadas en Europa durante la ofensiva contra la República Islámica. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, sostuvo que este reconocimiento confirma que los miembros europeos de la Alianza Atlántica no fueron actores neutrales, sino que facilitaron infraestructura y territorios para lo que Teherán describe como una “agresión ilegal y no provocada”.

Baghaei afirmó que quienes permitieron el uso de sus bases militares “no pueden eludir su responsabilidad” y cuestionó la actitud de Rutte, a quien acusó de “autocomplacencia” y calificó como un “cortesano adulador” al servicio de la estrategia de Washington y Tel Aviv. En un mensaje difundido en su cuenta de X, el vocero subrayó que las “repetidas admisiones” del jefe de la OTAN sobre la participación de países europeos en la guerra de agresión contra Irán evidencian que Europa “no fue un actor imparcial en esta brutal e ilegal agresión”.

Participación de países europeos en la ofensiva contra Irán

La controversia sobre la participación de países europeos se agudizó en paralelo a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien se mostró “muy molesto con la OTAN” durante la misma reunión en Ankara. El mandatario criticó que sus aliados europeos no brindaran, a su juicio, el apoyo militar directo esperado contra Irán, a la que calificó como el “principal patrocinador estatal del terrorismo”, y cuestionó la utilidad de la alianza alegando que Estados Unidos “paga muchísimo” para proteger a naciones que “no estuvieron presentes” cuando las necesitaba.

En su intervención, Trump arremetió específicamente contra países como Reino Unido, Italia, España y Dinamarca, reprochándoles la falta de respaldo a su nueva ofensiva contra la nación persa y retomando incluso su vieja pretensión de que Groenlandia debería pertenecer a Estados Unidos. Baghaei, por su parte, aprovechó esas tensiones internas para insistir en que una organización “ineficaz” no puede alcanzar eficacia mediante la adulación, y que “ningún halago” devolverá al adulador el respeto por sí mismo, en referencia a la postura de Rutte.

Responsabilidad internacional

El portavoz iraní remarcó que Teherán exige responsabilidades internacionales por el uso de suelo europeo en los bombardeos, al considerar que los acuerdos bilaterales de bases, mencionados por el jefe de la OTAN, constituyen un marco de complicidad en un conflicto que ha elevado la inestabilidad regional. Según Baghaei, estas declaraciones no sólo revelan la participación de países europeos en el ataque de EE.UU. e Israel, sino que consolidan la imagen de una alianza occidental dividida entre quienes ejecutan la operación y quienes, pese a sus dudas, facilitan su infraestructura.

Esta tensión tripartita entre Irán, la OTAN y la Casa Blanca deja al descubierto las fracturas en el bloque occidental y abre interrogantes sobre el futuro de la cooperación militar transatlántica. Mientras Irán acusa a Europa de ser “cómplice deliberada” en la agresión, Trump reprocha la falta de compromiso de algunos socios y Rutte insiste en defender la implementación de acuerdos de bases, lo que, a ojos de Teherán, equivale a una confesión pública de participación en la ofensiva.