Arrogancia e incumplimiento de compromisos: Parlamento iraní advierte a Trump tras ataques en el estrecho de Ormuz
La crítica del presidente del Parlamento iraní a Trump por su arrogancia e incumplimiento de compromisos se produjo tras una nueva serie de ataques del Comando Central de Estados Unidos (Centcom) contra ciudades del sur de Irán, cerca del estrecho de Ormuz. Mohammad Bagher Ghalibaf reafirmó que el estrecho “solo se abrirá bajo las condiciones de Irán y no ante las presiones estadounidenses”, y advirtió que el mandatario norteamericano “aún no ha aprendido que la intimidación y el incumplimiento de promesas ya no salen gratis”.
En un mensaje difundido en la red social X, Ghalibaf llamó a Washington a “dejar de hacer movimientos inútiles que solo los hundirán más”, en referencia a los bombardeos que, según medios iraníes, afectaron Bandar Abbas, Sirik, Konarak, Chabahar e instalaciones en el aeropuerto de Iranshahr. “Digámoslo claramente: si golpeas, recibirás un golpe”, escribió el parlamentario, subrayando la decisión de Teherán de responder con fuerza ante cualquier “agresión” en una vía marítima estratégica para el tránsito energético mundial.
Arrogancia e incumplimiento de compromisos en el estrecho de Ormuz
La respuesta iraní incluyó ataques con misiles y drones contra 85 objetivos militares estadounidenses en la región, alcanzando infraestructuras clave en bases como Arifjan y Ali Al-Salem, en Kuwait, y Juffair y Sheikh Isa, en Bahréin. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) detalló que los impactos golpearon “con contundencia” la infraestructura de la Quinta Flota estadounidense, y advirtió que la ofensiva podría ampliarse si Washington persiste en su escalada.
Según el Centcom, los nuevos bombardeos ordenados por Trump buscaban “imponer altos costos” a Irán por haber atacado buques mercantes tripulados por civiles en una vía marítima internacional. Teherán sostiene lo contrario y acusa a Estados Unidos de violar el Memorando de Entendimiento de junio, que contemplaba desminado y paso seguro por el estrecho, motivo por el cual presentó una denuncia formal ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
El asesor militar del líder supremo, Mohsén Rezai, también se sumó a las críticas contra Trump y sus aliados, prometiendo una respuesta “severamente castigadora” contra “el enemigo agresor y sus cómplices”. Rezai citó la noción de que quien ofende “recibe con la misma medida”, encapsulando la lógica de represalia que guía la postura iraní frente a los ataques estadounidenses.
El estrecho seguirá cerrado
Ghalibaf insistió en que Estados Unidos no puede seguir actuando con arrogancia e incumplimiento de compromisos sin enfrentar consecuencias, y presentó la defensa del estrecho de Ormuz como una cuestión de soberanía nacional. El viceministro de Asuntos Exteriores para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Gharibabad, anunció “medidas decisivas” para salvaguardar la seguridad del país, tanto en el plano militar como en el diplomático.
En paralelo, Trump declaró el fin de la tregua con Irán pactada el 17 de junio, prometiendo responder con una proporción de “20 a 1” ante cualquier agresión persa y calificando a la dirigencia iraní de “gente enferma” y “basura”. Aunque aseguró que Irán se ha acercado a la Casa Blanca para reanudar conversaciones, el mandatario cuestionó si Teherán “merece llegar a un acuerdo”, mientras la República Islámica denuncia una “violación clara” del memorando y mantiene su línea de respuesta inmediata ante cada ataque, en un contexto que pone en riesgo crítico la seguridad energética global y la estabilidad regional.