¿Furia Épica? EEUU perdió 42 aeronaves en la Operación contra Irán
La Fuerza Aérea de Estados Unidos perdió un total de 42 aeronaves estadounidenses durante la Operación Furia Épica contra Irán, según un informe del Servicio de Investigación del Congreso (CRS) remitido al Capitolio el 13 de mayo. El documento, basado en datos del Pentágono, el Comando Central (Centcom) y medios especializados en defensa, detalla que las pérdidas incluyen aviones tripulados, plataformas de apoyo y drones destruidos o dañados de forma significativa.
El CRS precisa que las 42 aeronaves abarcan cazas F‑15E Strike Eagle, un F‑35A Lightning II, un A‑10 Thunderbolt II, aviones cisterna KC‑135 y un avión de alerta temprana E‑3 Sentry, además de helicópteros y sistemas no tripulados como 24 drones MQ‑9 Reaper y un MQ‑4C Triton. Parte de estas aeronaves fueron abatidas por la defensa aérea iraní o dañadas en ataques con misiles y drones, mientras que otras se perdieron en incidentes y accidentes ocurridos durante la intensa campaña de bombardeos que se desarrolló desde finales de febrero.
42 aeronaves estadounidenses en cifras
Según el informe, el costo directo de las 42 aeronaves estadounidenses destruidas o dañadas asciende a unos 2.600 millones de dólares, aunque la cifra podría aumentar a medida que se confirmen nuevos incidentes. Legisladores citados por medios como HispanTV y La Jornada señalan que, si se incluyen los programas de reemplazo y modernización, el impacto total sobre la flota aérea podría superar ampliamente los 7.000 millones de dólares.
El CRS también advierte que la Operación Furia Épica ha tenido un costo global estimado de hasta 29.000 millones de dólares, al considerar municiones lanzadas, mantenimiento extraordinario y despliegues adicionales. El interventor interino del Departamento de Defensa, Jules W. Hurst III, reconoció en una audiencia que la magnitud del gasto plantea interrogantes sobre la capacidad industrial de Estados Unidos para reponer rápidamente aeronaves críticas y sostener sus compromisos militares en otros teatros.
Lo que el Pentágono admite y lo que oculta
Aunque el informe del Congreso se apoya en información suministrada por el Pentágono y el Centcom, subraya que el Departamento de Guerra no ha publicado hasta ahora un balance oficial y completo de las pérdidas sufridas en Irán. Por este motivo, el CRS recurre también a investigaciones periodísticas de medios estadounidenses, como CNN y el portal The War Zone, para completar el panorama sobre los aviones derribados y dañados.
El congresista demócrata Ed Case ha denunciado en audiencias públicas que la falta de transparencia del Pentágono dificulta evaluar la verdadera magnitud de las pérdidas, tanto materiales como humanas. Sus intervenciones han alimentado un debate en el Capitolio sobre la necesidad de auditorías independientes y de un reporte integral al Congreso antes de autorizar nuevas operaciones a gran escala contra Irán.
Impacto militar y político de las pérdidas
Para los mandos militares iraníes, las 42 aeronaves estadounidenses dañadas o destruidas se presentan como prueba del fortalecimiento de la defensa aérea del país y de la capacidad de Teherán para hacer pagar un alto costo a cualquier agresor. Diversas declaraciones oficiales y artículos de análisis en medios iraníes sostienen que la caída de un F‑35A y de un AWACS E‑3 Sentry marca un punto de inflexión en la percepción de la superioridad tecnológica de Estados Unidos en el Golfo Pérsico.
En el plano político interno estadounidense, las pérdidas de 42 aeronaves estadounidenses alimentan las críticas a la planificación y conducción de la Operación Furia Épica, especialmente porque combinan plataformas de alta tecnología con una elevada cantidad de drones. Analistas citados por el CRS y por medios internacionales advierten que este tipo de operaciones prolongadas, frente a un adversario con defensa integrada y misiles de largo alcance, podría erosionar la capacidad de disuasión de Washington y acelerar debates sobre la redefinición de su estrategia militar en Asia Occidental.