EEUU: Zapateado enloquecido
David Brooks
Cubrir el zapateado enloquecido dentro del manicomio político estadunidense (algo que no tiene que ver con salud mental) implica reportar una mezcla de horror y comedia casi diario. A veces esta tarea provoca la pregunta sobre si este tipo de locura es contagiosa: ¿de veras esto es lo que estamos reportando o ya enloquecimos también?
Por ejemplo, en la oficina central del manicomio político de repente hay algo raro: varios de los integrantes del gabinete –entre ellos el secretario de Estado, el de…