Viaje de Vance para negociaciones con Irán queda en pausa por falta de respuesta de Teherán

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El viaje del vicepresidente de los Estados Unidos JD Vance para negociaciones con Irán, previsto para este martes rumbo a Pakistán, fue puesto “en espera” luego de que Teherán no contestara a las últimas posiciones negociadoras de Estados Unidos, según un funcionario citado por *The New York Times*. La delegación encabezada por el vicepresidente JD Vance debía encarar en Islamabad una segunda ronda de conversaciones de alto nivel, en plena cuenta regresiva del frágil alto el fuego entre ambos países.

Fuentes estadounidenses insistieron en que el viaje no ha sido cancelado, sino suspendido hasta que Irán aclare si está dispuesto a retomar el diálogo sobre un posible acuerdo que combine cese definitivo de hostilidades, restricciones nucleares y garantías sobre el estrecho de Ormuz. Desde Teherán, funcionarios citados por medios internacionales señalan que la dirigencia iraní sigue dividida sobre la conveniencia de volver a sentarse con Vance tras el fracaso de la primera ronda de negociaciones en Pakistán, que se extendió 21 horas sin producir un pacto de paz.

Contexto: un alto el fuego que se agota

La pausa en el viaje de Vance para negociaciones con Irán llega cuando quedan pocas horas para que expire la tregua de dos semanas acordada tras los intensos combates y ataques cruzados de las últimas semanas. Pakistán, país anfitrión de las conversaciones, ha urgido públicamente a Washington y Teherán a extender el alto el fuego y mantener el canal diplomático abierto, ante el riesgo de una nueva escalada militar.

En la primera ronda de Islamabad, Vance salió de las conversaciones acusando a Irán de rechazar la “mejor y última oferta” de Estados Unidos, que incluiría exigencias para renunciar a la obtención de un arma nuclear y ajustes en su despliegue regional. Los negociadores iraníes, por su parte, han señalado que no aceptarán condiciones que consideren humillantes o que pongan en riesgo su disuasión estratégica, en particular frente a Israel.

Señales contradictorias desde Washington y Teherán

Mientras el viaje de Vance para negociaciones con Irán queda en suspenso, la Casa Blanca asegura que se siguen celebrando “reuniones de política” internas para ajustar la postura estadounidense antes de una eventual nueva partida hacia Pakistán. El presidente Donald Trump ha dicho en entrevistas que confía en lograr un “gran acuerdo” con Irán para poner fin a la guerra, pese a que la falta de respuesta de Teherán sembró dudas en los mercados y disparó el precio del petróleo ante el temor de una ruptura del proceso de paz.

Del lado iraní, versiones de prensa apuntan a que sectores del establishment han dado luz verde a explorar una nueva ronda de contactos, pero persiste la incertidumbre sobre el nivel de autoridad que tendría la delegación y sobre cuánto margen real existe para ceder en temas nucleares y regionales. En este clima de mensajes cruzados, la decisión de congelar el viaje de Vance a Islamabad se convierte en un termómetro de la fragilidad del esfuerzo diplomático y del riesgo latente de que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán vuelva a desbordarse en el terreno militar.

Impacto internacional y expectativas

La noticia de que el viaje de Vance para negociaciones con Irán quedó en pausa tuvo impacto inmediato en los mercados, con caídas bursátiles y un repunte de los precios del crudo, reflejo del temor a que se frustre una salida diplomática. Analistas señalan que, sin un marco de acuerdo que incluya garantías sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz y alguna forma de alivio sancionatorio, el conflicto seguirá presionando la economía global y la seguridad energética.

En las capitales aliadas de Washington se sigue de cerca el pulso entre Vance y los negociadores iraníes, mientras algunos gobiernos europeos y asiáticos presionan para que ambas partes eviten pasos irreversibles antes de agotar las instancias de diálogo. Por ahora, el tablero se resume en una incógnita: si Teherán contestará a tiempo las propuestas estadounidenses para reactivar el viaje de Vance a Pakistán o si, por el contrario, el silencio será la antesala de una nueva fase de confrontación.