Ruta segura estrecho de Ormuz: nueva advertencia iraní

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El Comando de la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán reiteró que la única ruta segura estrecho de Ormuz es el corredor previamente anunciado por Teherán para la navegación civil y comercial. En un nuevo comunicado, la fuerza de élite advirtió que cualquier desviación de las embarcaciones hacia otras rutas será considerada insegura y “recibirá una respuesta firme” por parte de sus unidades desplegadas en la zona.

Esta advertencia se inscribe en el “nuevo orden” marítimo instaurado por Irán en el estrecho, bajo el cual todo tránsito debe coordinarse con la Armada del CGRI y ajustarse a los protocolos de seguridad emitidos por esta. Teherán sostiene que el control estricto del paso busca prevenir incidentes en un contexto de guerra, presencia de minas navales y tensión permanente con Estados Unidos y sus aliados.

Según las directrices difundidas por la Armada del CGRI, el tránsito por el estrecho se organiza en corredores diferenciados de entrada y salida, diseñados para minimizar el riesgo de colisión con minas antibuque. La ruta de entrada parte desde el mar de Omán hacia el norte, pasando por la isla de Larak y continuando hacia el golfo Pérsico, mientras que la salida se realiza desde el golfo, al sur de Larak, rumbo nuevamente al mar de Omán.

Estas rutas alternativas fueron formalmente anunciadas a partir del 8–9 de abril, acompañadas de mapas oficiales y la exigencia de que todos los buques coordinen sus movimientos con la Armada del CGRI antes de cruzar. Medios iraníes subrayan que el uso de estos corredores es obligatorio “hasta nuevo aviso”, en línea con el alto el fuego temporal y las medidas de desminado o control del área.

Nuevo orden marítimo y prohibición a buques militares

En comunicados previos, el comandante naval del CGRI había anunciado la instauración de un “nuevo orden” en el estrecho de Ormuz, según el cual los buques comerciales solo podrán transitar por las rutas designadas por Irán. El tránsito de embarcaciones militares, por su parte, permanece estrictamente prohibido, y cualquier intento de cruzar este cuello de botella estratégico será considerado provocación.

La Armada del CGRI afirma ejercer un “control total e inteligente” sobre todos los movimientos en el estrecho, apoyándose en vigilancia aérea, naval y de inteligencia sobre superficie y subsuelo marino. Esta capacidad, sostienen los mandos, les permite detectar y responder en minutos a cualquier maniobra considerada “errónea” o hostil, atrapando al “enemigo en una vorágine letal” si ignora las advertencias.