Ivermectina: ¿el secreto mejor guardado contra la COVID-19?

La Ivermectina, un antiparasitario barato, de amplio espectro y difundido en todo el mundo desde hace décadas, se utiliza con éxito y en regiones de distintos países, como tratamiento en distintas fases de la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19). Aquí se exponen tres casos y comparativas de India, Argentina y Venezuela. A pesar de la evidencia creciente, la historia es sistemáticamente censurada por los medios hegemónicos en todo el mundo.

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Alejandro López-González | 

India

Según medios locales de la India, el brote de la variante Delta comenzó durante la última semana de marzo de 2021, en Bombay, donde el 50% de los residentes son trabajadores migrantes que, a medida que se propagaba el brote, regresaron a sus lugares de origen, esparciendo el virus rápidamente por todo el país, principalmente, hacia el estado de Uttar Pradesh, el 4to más extenso de la India, con una población de 199.581.477 de personas, una población comparable con la de todo Estados Unidos. Esto provocó que esta zona fuese el foco más importante del brote de esta variante en la India y en el mundo, durante las primeras semanas de abril del presente año. En India, el primer tratamiento contra el COVID-19, aprobado por el Ministerio de Salud de ese país, fue la Hidroxicloroquina, hasta mediados de junio de 2020. Posteriormente, se prefirió al Remdesivir, que se utilizó desde mediados de junio hasta principios de agosto de 2020.

Finalmente, se utilizó la Ivermectina, como el tratamiento recomendado por el ministerio de sanidad de India, desde agosto de 2020 hasta marzo de 2021. Sin embargo, esto era usado solo en forma de tratamiento post-sintomas. Ante la emergencia, el 22 de abril, los grupos Indian Council of Medical Research (ICMR) y All India Institute Of Medical Sciences (AAIMS) agregaron Ivermectina al protocolo sugerido de tratamiento contra el COVID-19. A partir del 28 de abril se incluye la budesónida y se recomiendan ambas medicinas también para pacientes asintomáticos y en las primeras fases de la enfermedad. Al mismo tiempo, se recomienda tener precaución en el uso de Remdesivir y en ningún caso aplicarlo fuera de las instalaciones hospitalarias.

El 29 de abril de 2021, a través de una conferencia de prensa, el Ministerio de Salud de India, confirma nuevamente la implementación del nuevo protocolo de tratamiento contra el COVID-19 que consiste en ivermectina y budesónida. Sin embargo, los medios de comunicación no dieron difusión a este hecho y continuaron diciendo que no existían tratamientos para el COVID-19 y si se referían a la ivermectina sólo era para decir que no tenía ningún tipo de base científica ni aprobación para su uso por ningún ente oficial. Al mismo tiempo, siguieron promocionando al remdesivir como el mejor tratamiento contra el COVID-19, aunque esto no estaba en sintonía con lo expresado por el ministerio de salud del país.

Lo cierto, y comprobado estadísticamente, es que a nivel nacional el aumento masivo de casos que se había apoderado de la India a principios de abril se redujo exponencialmente después de que se introdujo el nuevo protocolo COVID-19, que incluye el uso de ivermectina y budesónida. Los casos en Uttar Pradesh, ciudad de origen de muchos trabajadores migrantes que huyeron de Bombay, comenzaron a disminuir desde el 24 de abril y las muertes desde el 30 de abril. Sin embargo, los medios se resisten a informar sobre la ivermectina y su papel en la reducción del impacto de la variante delta en la India, sino que hacen peripecias para presentar el caso como algo “curioso” o “misterioso”. David Leonhardt, del New York Times, escribió el 30 de julio de 2021 lo siguiente: “En India, donde se identificó por primera vez la variante Delta y ésta causó un gran brote, los casos se han desplomado en los últimos dos meses. Es posible que ahora se esté produciendo una caída similar en Gran Bretaña. No hay una explicación clara para estos descensos” ¿De verdad no hay una explicación? Claro que si la hay: ivermectina y budesónida, y esto se puede ver con claridad en la gráfica correspondiente a los contagios y muertes por COVID-19 de la India. La cantidad de casos cae al mismo tiempo que se comienza a recetar Ivermectina para prevención y casos leves, mientras que la cantidad de muertes por COVID-19 muestra una disminución, alrededor de 7 días después.

Impacto del uso de la Ivermectina en la reducción de los contagios y muertes por COVID-19 en India (Fuente: J.Chamie)

Posteriormente, se desarrolló un experimento de población comparando el estado indio de Tamil Nadu, que prohibió la ivermectina en favor de Remdesivir, y el estado Uttar Pradesh que continuó con la ivermectina. Uttar Pradesh es un estado de la India con una población de 241 millones de personas, comparable a la de EE. UU. El 10 de agosto, Uttar Pradesh tuvo solo 19 casos nuevos y 1 muerte, mientras que Tamil Nadu, un estado de 78 millones de habitantes, tuvo 1964 nuevos casos y 28 nuevas muertes por COVID-19. Adicionalmente, si se compara el caso de Uttar Pradesh (241 millones de habitantes, usa Ivermectina) con el de Estados Unidos (331 millones de habitantes, no usa ivermectina), vemos que presenta 1,000 veces menos casos que en los EE. UU. ya que, para el 10 de agosto, Estados Unidos tuvo 161.990 nuevos casos y 1.049 nuevas muertes.
A través de 14 estudios clínicos, la ivermectina ha probado tener una efectividad del 86% en la reducción de los contagios al usarse como profilaxis (tratamiento preventivo). Adicionalmente, 27 estudios científicos dan cuenta de una efectividad en la cura del COVID-19 del 72% al usarse en las fases tempranas del desarrollo del virus. Estos resultados contrastan con los pobres resultados del medicamento preferido por los grandes medios de comunicación y los gremios médicos alineados con las grandes farmacéuticas: el remdesivir. Este medicamento, remdesivir, no tiene ningún efecto preventivo y su acción en la reducción de la mortalidad es de apenas un 22% cuando la enfermedad se encuentra en fases avanzadas. El costo de Remdesivir es de $ 3210 por tratamiento, mientras que el costo de Ivermectina es de menos de $ 1 por tratamiento. Por lo tanto, considerando la mayor efectividad de la ivermectina, la facilidad de su producción y distribución en las zonas más pobres y regiones más apartadas del mundo en comparación con el extremadamente costoso remdesivir es absolutamente injustificable la censura mediática en contra de la ivermectina.

Medicamentos con mayor nivel de efectividad en el tratamiento temprano del COVID-19 y países que lo implementan total (cuadro verde) y parcialmente (cuadros grises). La budosamida junto a la ivermectina, implementados juntamente en India, resultan ser altamente efectivos contra el COVID-19 según estudios realizados en 60 países (Fuente: https://c19early.com/ )

La evidencia a favor de la ivermectina es masiva y abrumadora, e incluye a científicos de la O.M.S como los Drs Andrew Hil y Dr. Tess Lawrie, que son las más recientes y altamente respetadas al haber sido revisadas por pares y publicadas en revistas científicas de prestigio mundial. El Dr. Pierre Kory también publicó una revisión de la efectividad de la ivermectina. Por su parte, el Dr. Peter McCullough publicó de manera similar otra revisión que demostró claramente que el medicamento es seguro y efectivo contra COVID-19. Lo que debería alarmar a cualquier lector despierto es que la Dra. Tess Lawrie informa que la conclusión del artículo del Dr. Andrew Hill fue cambiada por su patrocinador, y que al Dr. Hill se le dio una orden de silencio al hablar con los medios de comunicación y no comentar sobre los concluyentes resultados en favor de la ivermectina.

En cualquier caso, la pregunta sigue siendo por qué la experiencia de la ivermectina en India permanece bajo un apagón mediático ¿Por qué el New York Times, que debería saberlo mejor, dice que todo es un gran misterio? No hay misterio, fue la ivermectina la que redujo la tasa de contagios y letalidad por COVID-19 en la India, no existe ningún misterio al respecto, eso es falso. Reitero que a pesar de la insistencia del gobierno (indio) en promover la ivermectina y la budesónida, los medios de comunicación no han mostrado interés en compartir esta noticia. En cambio, los comentarios en los grandes noticieros de la India continúan promocionando el Remdesivir como un fármaco eficaz, y los pocos medios que sí se refieren a la ivermectina lo llaman un medicamento no probado o un tratamiento obsoleto. Es como si hubiera dos realidades de tratamiento diferentes, una en el terreno y otra en los medios de comunicación. Millones de pacientes ahora están recibiendo Ivermectina, sin embargo, uno nunca lo sabría si se deja llevar por lo que dicen los medios de comunicación, es casi como si hubiera una censura absoluta sobre el tema.

Argentina

En Argentina, algunas de las provincias del norte del país han adoptado a la ivermectina como tratamiento efectivo contra el COVID-19, estas son las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Misiones y Corrientes (en verde en el mapa adjunto). Por otro lado, las provincias de Formosa, Chaco, Santa Fé, Catamarca y Córdoba han rechazado el uso de ivermectina (rojo). El análisis de los datos fue realizado por Juan Chamie que es un analista de datos sénior que ha estado investigando incansablemente y difundiendo los resultados de la ivermectina desde principios de mayo de 2020, que vive con su esposa en Cambridge, Massachusetts. Su interés en la ivermectina se despertó cuando un médico en la República Dominicana usó el medicamento con éxito para tratar la enfermedad. La figura 3, que se muestra a continuación, junto a las siguientes, son de su autoría y están basadas en los datos oficiales de la República Argentina.

Provincias del norte de Argentina donde se ha aprobado (verde) y no se ha aprobado (rojo) un protocolo contra el COVID-19 que incluya Ivermectina (Fuente: J.Chamie)

Dos investigadores argentinos que estudiaron el uso de la Ivermectina en casos de Covid-19 defienden la eficacia del tratamiento y lo recomiendan tanto en casos leves, como en casos moderados y severos. Si aún no ha quedado claro, debe saberse que la ivermectina es un agente antiparasitario de amplio espectro en medicina humana. En fases tempranas se realizaron pruebas in vitro donde mostró su potencial como inhibidor del virus SARS-CoV-2. Esta situación cobró trascendencia cuando algunas investigaciones clínicas mostraron proveer una significativa reducción en el riesgo de contagio y en la mortalidad de los positivos. Uno de los estudios llevado a cabo por los médicos argentinos Héctor Carvallo y Roberto Hirsch, concluyó que la droga es un efectivo método adyuvante para equipos de protección personal en la profilaxis del SARS-CoV-2 en el personal sanitario y sus contactos. Por ello, recomiendan implementarla en los grupos de población vulnerables: institutos geriátricos y psiquiátricos, orfanatos y prisiones, entre otros. “No es un tratamiento experimental. Incluso, en EEUU hay una presentación ante el Senado que solicita la habilitación de la ivermectina”, afirma a Hirsch.

Ya son más de 10.000 los pacientes tratados, seguidos y revisados por este medicamento. Un metaanálisis que registró 25 ensayos en distintos países del mundo -en total incluyó 2.045 participantes como profilaxis y 1.835 Covid positivos- mostró un descenso en la tasa de mortalidad que ronda entre el 65% (en graves y tardíos) y el 92% (en un uso más precoz de la droga), según el momento y estadio de la enfermedad en los pacientes tratados. También, una reducción de la infección por Covid-19 entre un 82% y 92% cuando se usa en forma preventiva en los trabajadores de la salud y sus allegados cercanos. En la figura 4, se muestra como, en general, la tasa de letalidad del COVID-19 se ha reducido tanto en las provincias que utilizan ivermectina como en las que no la utilizan entre el segundo semestre de 2020 y el primer semestre de 2021. Sin embargo, es notable la diferencia entre las provincias que utilizan ivermectina que han reducido la letalidad del COVID-19 en un 75% entre el segundo semestre de 2020 y el primero de 2021, cuando la letalidad pasó a ser del 1% mientras que en las regiones sin uso de la Ivermectina es del 2%. Es decir, en las provincias que usan ivermectina la letalidad es un 50% más baja.

 

Tasa de letalidad del COVID-19 en provincias con uso (IVM) y sin uso de ivermectina (without IVM) entre segundo semestre de 2020 y primer semestre de 2021 (Fuente: J.Chamie

En la figura 5, se muestra una comparativa de la evolución de la letalidad del COVID-19 en las provincias del norte de Argentina. En rojo las provincias sin uso de la Ivermectina, en verde las provincias que usan ivermectina. En todos los casos, las provincias que rehúsan usar ivermectina presentan una tasa de letalidad más elevada y creciente, mientras que las provincias en verde, aunque pueden presentar una tasa de creciente, derivada de un posible incremento en el volumen total de contagios, presentan una tendencia global a la baja y una tasa de letalidad siempre más baja que el resto de las provincias del norte de la República Argentina.

Comparativa de la evolución de la letalidad del COVID-19 en las provincias del norte de Argentina. En rojo las provincias sin uso de la Ivermectina, en verde las provincias que usan ivermectina (Fuente: J.Chamie)

Venezuela

En Venezuela, hay dos estados (Zulia y Carabobo) que han venido utilizando la Ivermectina como profilaxis ante el avance del COVID-19 con resultados que muestran, entre otros factores, una incidencia de hasta un 85% en la reducción de la tasa de contagios por cada 1000 personas en el Zulia (un resultado consistente con los obtenidos por Carvallo y Hirsh), con respecto a entidades donde no se usa de forma extendida la Ivermectina como en Caracas Distrito Capital o el estado de La Guaira. En la figura 6, basada en datos oficiales del gobierno de Venezuela, podemos ver como la tasa de contagios en Zulia es del 1,59 por cada 1000 habitantes mientras que en La Guaira es de hasta 11,3 personas por cada 1000 habitantes, una diferencia notable, considerando que el Zulia es el estado más densamente poblado de Venezuela y además hace frontera con una país sumido en una grave crisis sanitaria por COVID-19, como lo es Colombia.

En Venezuela, en el Estado Zulia, el segundo estado más poblado del país, con un historial en avances médicos destacado a nivel latinoamericano e internacional y con el mayor aporte porcentual al Producto Interior Bruto (PIB) nacional, se ha avanzado en el desarrollo de un tratamiento basado en la Ivermectina como método profiláctico ante la propagación del COVID-19. Como explica, el doctor Joseph Varón, del Hospital de Houston (Texas, EE. UU), la Ivermectina está demostrando ser un tratamiento efectivo para prevenir el contagio del Sars-Cov-2. Esto lo han entendido así, también, los médicos del estado Zulia (occidente venezolano) desde septiembre del año 2020, cuando comenzaron a desarrollar un laboratorio propio para fabricar Ivermectina en el mismo Estado Zulia para utilizarlo para proveer de este medicamento a los ciudadanos del Zulia y de todo el país burlando el bloqueo económico criminal e inhumano impuesto por el gobierno de Barack Obama y acentuado por Donald Trump sobre el agobiado pueblo de Venezuela. En el Estado Zulia se ha hecho un esfuerzo por desarrollar un laboratorio regional capaz de producir 200.000 tabletas diarias de Ivermectina para tratamiento preventivo y curativo del COVID-19 (en sus fases iniciales).

Comparativa de la tasa de contagios por cada 1000 habitantes en Venezuela entre estados donde no se ha implementado la Ivermectina como profiláctico (rojo) y estados donde se distribuye este medicamento como preventivo contra el COVID-19 (verde) (Fuente: A. López-González con base en datos oficiales del gobierno venezolano)