EE.UU. levanta sanciones al Banco Central y a la banca pública de Venezuela
Estados Unidos levantó este martes las sanciones financieras impuestas al Banco Central de Venezuela (BCV) y a buena parte de la banca pública del país, tras casi una década de restricciones que limitaron su acceso al sistema financiero internacional. La decisión fue adoptada por el Departamento del Tesoro a través de nuevas licencias generales de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que permiten retomar operaciones de servicios financieros con cuatro entidades estatales venezolanas.
Según los documentos difundidos en Washington, la flexibilización alcanza al Banco Central de Venezuela, al Banco de Venezuela, al Banco Digital de los Trabajadores y al Banco del Tesoro, así como a cualquier institución en la que estas entidades tengan una participación directa o indirecta igual o superior al 50%. Las licencias autorizan una amplia gama de operaciones, desde transferencias internacionales y cambio de divisas hasta servicios de tarjetas, depósitos, pagos de nómina y uso de plataformas de remesas, siempre que no involucren a personas o empresas sancionadas individualmente.
Las medidas suponen un paso relevante en el proceso de flexibilización de sanciones financieras que Estados Unidos había aplicado desde 2017 contra el sistema bancario venezolano, con el objetivo declarado de presionar cambios políticos en Caracas. En la práctica, esas restricciones dejaron al BCV y a los bancos estatales sin corresponsales en el exterior, complicaron los pagos de importaciones esenciales y trabaron el flujo de recursos provenientes de la industria petrolera y de otros sectores económicos.
De acuerdo con analistas citados por medios financieros, el levantamiento de sanciones permitirá que ingresos derivados de la venta de crudo y otras exportaciones ingresen con menos obstáculos al circuito bancario nacional, lo que podría aliviar los actuales cuellos de botella en el acceso a divisas. Bancos corresponsales y procesadores de pago con sede en Estados Unidos y Europa podrán ahora ofrecer servicios a las entidades venezolanas autorizadas sin incurrir en violaciones del régimen sancionador, lo que abre la puerta a una gradual normalización de operaciones internacionales.
No obstante, las licencias no implican un desmontaje total de las sanciones: el Tesoro aclaró que el desbloqueo de activos sigue restringido y que cualquier transacción no contemplada específicamente continuará prohibida salvo autorización expresa. Las medidas individuales contra altos funcionarios incluidos en la lista de Nacionales Especialmente Designados de la OFAC se mantienen vigentes, de modo que Washington conserva instrumentos de presión selectiva al tiempo que alivia el cerco sobre las instituciones financieras del Estado venezolano.