Trump incluye a bandas brasileñas en lista terrorista y se mete en la política interna
Nicolás Centurión
El gobierno de Donald Trump a través del Departamento Estado dirigido por Marco Rubio anunció la designación del Primeiro Comando da Capital (PCC) y del Comando Vermelho (CV) como Organizaciones Terroristas Extranjeras, una categoría que habilita sanciones financieras más severas y amplía las herramientas legales de Washington. La medida entrará en vigor el 5 de junio y fue rechazada por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, que la considera una intromisión en la soberanía brasileña.
Terror
La decisión de Washington redefine la lucha contra el crimen organizado en América Latina, abre interrogantes sobre sanciones, cooperación internacional y posibles intervenciones, y llega en medio de una fuerte disputa política entre Lula y el bolsonarismo. La misma representa un importante endurecimiento de la política exterior estadounidense hacia el crimen organizado en la región, situando a las facciones brasileñas al mismo nivel que grupos yihadistas como Al Qaeda o el Estado Islámico.
Esta designación sirve como justificación legal para una potencial intervención unilateral de EE. UU. en su territorio, similar a los bombardeos contra supuestas “narcolanchas” en el Caribe y el Pacífico. La ley estadounidense (Immigration and Nationality Act) permite actuar contra estas organizaciones en el exterior.
Cualquier persona o empresa (incluyendo bancos) que realice transacciones financieras con el PCC o el CV puede enfrentar sanciones severas de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro de EE. UU.
De los 94 grupos en la lista en mayo de 2026, 37 fueron incluidos durante los dos mandatos de Trump, y 27 de ellos desde el inicio de su segundo mandato en 2025 . Esto demuestra que no es una tendencia gradual, sino un pico de actividad política deliberada para reconfigurar la lucha contra el crimen en el hemisferio occidental bajo la premisa de que las pandillas y los carteles son una amenaza existencial para EE. UU.

El PCC y el CV pasaron a formar parte de una selecta lista de organizaciones criminales. En México: Cartel de Sinaloa, Cartel Jalisco Nueva Generación, Cartel del Golfo, Cartel del Noreste, La Nueva Familia Michoacana, Cárteles Unidos. Venezuela: Tren de Aragua, Cartel de los Soles. Colombia: Clan del Golfo, Segunda Marquetalia, FARC-EP (disidentes), Ejército de Liberación Nacional (ELN). El Salvador Mara Salvatrucha (MS-13), Barrio 18. En Perú: Sendero Luminoso. En Haití: Viv Ansanm (alianza de bandas), Gran Grif. En Ecuador: Los Choneros y Lobos.
La inclusión de grupos mexicanos y brasileños sirve para presionar a gobiernos para que adopten políticas de seguridad más alineadas con Washington.
Muchos de los grupos criminales más violentos del mundo no están formalmente catalogados como organizaciones terroristas por gran parte de la comunidad internacional: ‘Ndrangheta (Italia), Cosa Nostra, Yakuza, Triadas Chinas, Cartel de Sinaloa, Cártel Jalisco Nueva Generación, Mocro Maffia.
¿Qué consecuencias puede traer para Brasil?
La principal consecuencia puede no ser militar sino económica. Bancos, empresas mineras, puertos, operadores logísticos o compañías con actividad en zonas donde operan el PCC y CV podrían quedar bajo mayor escrutinio estadounidense. Expertos advierten que las empresas podrían enfrentar riesgos de sanciones si se interpreta que facilitaron indirectamente actividades de estos grupos.
Washington podría exigir más cooperación en: lavado de dinero; tráfico de armas; rutas marítimas; control portuario. El PCC opera en decenas de países y tiene conexiones con redes criminales de Europa y África.
Debate sobre soberanía

El gobierno brasileño teme que la etiqueta “terrorista” sirva como argumento futuro para acciones unilaterales estadounidenses o para justificar operaciones extraterritoriales. Lula planteó precisamente ese temor al cuestionar la medida.
La decisión cayó en medio de la campaña presidencial brasileña. El senador Flávio Bolsonaro había visitado Washington días antes y promovido una línea más dura contra las facciones criminales. El gobierno de Lula interpreta la medida como una señal política favorable al bolsonarismo.
Qué puede significar para la región
La señal de Washington es clara: el narcotráfico empieza a ser tratado cada vez más bajo la lógica de la “guerra contra el terrorismo”. Eso podría impactar en Paraguay, donde el PCC tiene una fuerte presencia fronteriza. En Bolivia, por corredores de cocaína. En Perú y Colombia, por rutas de exportación. En Uruguay, por puertos y lavado de activos y en Argentina, donde también crecieron las preocupaciones por la expansión regional de las facciones brasileñas.
La tendencia apunta a que Estados Unidos busque ampliar las designaciones sobre organizaciones criminales transnacionales en toda América Latina.

La clave para entender la noticia quizás no esté únicamente en el crimen organizado. Desde el regreso de Trump, la Casa Blanca viene impulsando una estrategia que fusiona la agenda antinarcóticos con la agenda antiterrorista. El objetivo es ampliar las herramientas legales, financieras e incluso militares disponibles contra organizaciones criminales.
Por eso la designación del PCC y el Comando Vermelho probablemente sea menos una noticia criminal que una noticia geopolítica: marca un cambio de doctrina de Washington hacia América Latina y abre una discusión sobre hasta dónde puede llegar la categoría de “terrorismo” cuando se aplica a organizaciones del narcotráfico.
Como toda lista en su enunciación emerge una omisión. Es curioso no encontrar organizaciones criminales de México al norte. No conocemos caponarcos por su nombre, apellido o apodo. No hay historias de superación de abajo hacia arriba en la escalera criminal. ¿Todas las amenazas son extranjeras?
La Doctrina Monroe del siglo XXI es la doctrina Don(ald)roe que con la hipótesis de amenaza del crimen organizado hostiga a los países de América Latina y el Caribe.
* Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP).Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)