Pakistán abre ronda clave entre Irán y Estados Unidos
Pablo Rodríguez
Pakistán ultima los preparativos para recibir este viernes en Islamabad a las delegaciones de Irán y Estados Unidos, convocadas a negociar la extensión y los términos del alto el fuego bilateral.
El encuentro busca transformar la tregua de dos semanas en un acuerdo más amplio, pero la implicación plena de Teherán sigue en duda por la escalada de violencia en Líbano. Tampoco colabora en el panorama la presión redoblada de EEUU para la reapertura inmediata y sin condiciones del estrecho de Ormuz.
La Cancillería iraní condiciona la presencia de su delegación al cese de los bombardeos israelíes sobre territorio libanés, incluidos los ataques masivos contra Beirut.
El Ministerio de Sanidad libanés ha elevado a más de 300 los muertos y a unos 1.150 los heridos tras la última ola de bombardeos israelíes, lo que ha dejado al país en estado de conmoción.
Islamabad se presenta como mediador clave tras facilitar la tregua inicial de 14 días entre Washington y Teherán, y ha invitado formalmente a ambas delegaciones a iniciar conversaciones de paz este 10 de abril.
El primer ministro Shehbaz Sharif insiste en que el alto el fuego debe aplicarse también a Líbano y otros territorios afectados, objetivo que pretende consolidar en las llamadas “Conversaciones de Islamabad”.
Pese a los preparativos logísticos y al despliegue de seguridad alrededor del hotel que acogerá el diálogo, los mensajes cruzados sobre si la tregua incluye o no el frente libanés revelan la fragilidad del proceso.
Israel sostiene que el alto el fuego con Irán no se extiende a su ofensiva contra Hezbolá, mientras continúan los ataques aéreos en el sur del Líbano y en Beirut, desafiando las peticiones internacionales de ampliar la pausa de hostilidades.
En este contexto, medios regionales informan que Irán ha llegado a anunciar el envío de una delegación a Islamabad para, minutos después, matizar el mensaje por “cuestiones de tiempos”, reflejando el margen de maniobra limitado que deja la situación en Líbano.
La decisión final de Teherán de sentarse o no a la mesa podría depender de la evolución de los bombardeos en las próximas horas y de las garantías que pueda ofrecer Estados Unidos sobre la aplicación del alto el fuego en todos los frentes.