Cuba condena medidas coercitivas de EEUU ante la OMC

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Cuba condenó ante el Consejo General de la Organización Mundial del Comercio (OMC) las recientes **medidas** coercitivas impuestas por Estados Unidos contra sectores estratégicos de la isla, entre ellos la energía, la minería y los servicios financieros. La Cancillería cubana calificó estas acciones como violatorias del Derecho Internacional y advirtió que profundizan el bloqueo económico que Washington mantiene desde hace más de seis décadas.

De acuerdo con el decreto emitido por Washington, las sanciones apuntan a toda persona o empresa que opere o haya operado en sectores clave como energía, minería, defensa o seguridad en Cuba, así como a quienes brinden apoyo material, financiero o tecnológico al Gobierno de La Habana. Las medidas prevén el bloqueo total de activos en territorio estadounidense y restricciones severas a bancos extranjeros que faciliten “transacciones significativas”, los cuales se arriesgan al cierre de cuentas en Wall Street o a la prohibición de operar en dólares.

Reforma de la OMC y defensa del consenso

En su intervención en Ginebra, la representación cubana subrayó que la reforma de la OMC no puede convertirse en una vía para perpetuar las desigualdades entre países desarrollados y en desarrollo. La delegación defendió la preservación del consenso como piedra angular de la toma de decisiones y exigió la restauración plena del Órgano de Apelación, paralizado desde 2019 por el bloqueo de nombramientos ejercido por Estados Unidos.

Cuba alertó que el actual proceso de reforma ha derivado hacia temas como el comercio digital, sin encarar las asimetrías estructurales ni garantizar un acceso real y equilibrado a los mercados. En ese contexto, denunció que las pequeñas naciones en desarrollo mantienen una participación marginal, inferior al 1% del comercio mundial, lo que refleja un sistema que sigue favoreciendo a las economías más poderosas.

La delegación cubana instó a cumplir de forma rigurosa y no selectiva los acuerdos de conferencias ministeriales anteriores de la OMC, como condición para preservar la credibilidad del sistema multilateral de comercio. La Mayor de las Antillas reiteró que el futuro de la organización depende de su capacidad de responder a las necesidades de todos sus Miembros, en particular de los países del Sur Global que sufren sanciones y medidas coercitivas unilaterales, y volvió a exigir el fin de la política de asfixia económica impuesta por la Administración Trump contra la isla.