Paso de buques por Ormuz: Irán autoriza otros 32
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) informó que Irán permitió el paso de otros 32 buques comerciales por el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo. Según el comunicado, los permisos abarcan tanto el tráfico de entrada como el de salida, en el marco de las operaciones permanentes de vigilancia y control que ejerce Teherán sobre esta vía.
La Armada del CGRI ha definido una ruta de navegación segura al sur del estrecho, que discurre entre las islas Qeshm y Larak en el canal de entrada, y al sur de la isla Hengam en el canal de salida. De acuerdo con los datos oficiales, 33 buques han cruzado Ormuz en las últimas 24 horas bajo autorización, coordinación y protección de las fuerzas iraníes.
Irán mantiene un estricto régimen de control sobre el estrecho desde que Estados Unidos e Israel lanzaran una guerra de agresión contra el país el pasado 28 de febrero. En respuesta a esa ofensiva, Teherán restringió el tránsito de embarcaciones vinculadas a Washington, al régimen israelí y a sus aliados, condicionando el paso al cumplimiento de protocolos de seguridad y a la coordinación con las autoridades marítimas iraníes.
Ormuz, bajo jurisdicción iraní
Tras el alto el fuego del 8 de abril, las autoridades iraníes anunciaron que el tránsito por Ormuz seguiría bajo su jurisdicción, regulado por nuevos procedimientos adoptados por el Parlamento y otros órganos competentes. En este contexto, la reapertura parcial y condicionada del corredor ha ido acompañada de un mecanismo de permisos que combina control militar con ofertas de servicios logísticos y de seguridad a los buques mercantes que se ajusten a las normas iraníes.
Teherán sostiene que el estrecho permanece abierto a la navegación internacional “para todos excepto los enemigos”, y enfatiza que la coordinación previa con sus autoridades es indispensable para garantizar un paso seguro. Mientras continúan las tensiones con Estados Unidos e Israel, el incremento de buques autorizados en los últimos días se presenta como un intento de aliviar la presión sobre el comercio energético global sin renunciar al control estratégico que Irán ejerce sobre Ormuz.