Delegación iraní en Catar impulsa negociaciones con EEUU

La delegación iraní en Catar, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqar Qalibaf, y el canciller Seyed Abás Araqchi, llegó este lunes a Doha en el marco de las negociaciones indirectas con Estados Unidos. Según medios iraníes, este viaje se inscribe en un proceso diplomático iniciado semanas atrás, con la mediación de Pakistán, para poner fin a una guerra de 40 días entre Irán, Washington e Israel.

Durante su estancia, Qalibaf tiene previsto reunirse con altas autoridades cataríes para abordar distintos capítulos de las conversaciones orientadas a detener la agresión militar estadounidense-israelí contra la República Islámica. La agencia Mehr informó además que la agenda incluye un encuentro con el emir Tamim bin Hamad Al Thani, lo que refuerza el papel de Doha como facilitador clave en este esfuerzo diplomático.

A la delegación se ha sumado el gobernador del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemmati, encargado de liderar el componente económico de las negociaciones. Su presencia apunta a destrabar miles de millones de dólares en reservas iraníes congeladas en el extranjero, uno de los puntos centrales de la propuesta de Teherán.

Contra las exigencias excesivas

En paralelo, el presidente Masud Pezeshkian subrayó que Irán no cederá ante presiones ni exigencias “excesivas” de Washington y que defenderá sus derechos por la vía diplomática. Desde el otro lado, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró que Estados Unidos está cerca de un acuerdo “sólido” con Teherán, aunque sin ofrecer detalles sobre los términos.

Teherán insiste en que la actual ronda de contactos se limita a mecanismos para poner fin a la guerra y al bloqueo naval estadounidense, dejando fuera el expediente nuclear. Las conversaciones indirectas, mediadas por Pakistán y facilitadas por Catar, giran en torno a una propuesta iraní de 14 puntos que busca pactar un memorando para detener las hostilidades, levantar la agresión naval y asegurar la liberación de activos bloqueados.

De acuerdo con la prensa iraní, la guerra se desató el 28 de febrero, cuando Estados Unidos y el régimen israelí lanzaron una ofensiva no provocada contra Irán, que incluyó el asesinato del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y de varios altos mandos militares. En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes ejecutaron alrededor de 100 oleadas de contraataques en 40 días contra objetivos militares estadounidenses e israelíes, causando daños significativos, antes de acordar una tregua temporal mediada por Pakistán el 8 de abril.