Expediente fraudulento: Cuba acusa a EE.UU. de fabricar pretexto bélico

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, denunció que el Gobierno de Estados Unidos “construye, día tras día, un expediente fraudulento” para justificar la guerra económica y una eventual agresión militar contra la isla. A través de un mensaje en la red social X, el jefe de la diplomacia cubana sostuvo que Washington se apoya en campañas mediáticas y filtraciones interesadas para presentar a La Habana como una amenaza a la seguridad estadounidense.

Rodríguez recalcó que “Cuba no amenaza ni desea la guerra”, y afirmó que el país “defiende la paz” mientras se prepara para enfrentar cualquier agresión externa amparado en el derecho a la legítima defensa reconocido por la Carta de la ONU. Según el canciller, la política de presión de la Casa Blanca se traduce en un endurecimiento de la guerra económica que ya afecta de forma “despiadada” al pueblo cubano mediante sanciones y restricciones financieras.

Las declaraciones se produjeron luego de que el portal estadounidense Axios, de conocido vínculo con la administración republicana, divulgara un reporte basado en inteligencia clasificada, según el cual Cuba habría adquirido más de 300 drones militares con apoyo de Irán y Rusia. De acuerdo con esa investigación, funcionarios estadounidenses evalúan escenarios en los que esos drones podrían emplearse contra la Base Naval de Guantánamo, buques militares y eventualmente la zona de Cayo Hueso, en Florida.

La Habana no ha confirmado ni desmentido de forma específica los detalles sobre los drones, pero sostiene que se trata de “calumnias” y “filtraciones” empleadas para fabricar un pretexto de seguridad nacional que legitime nuevas medidas hostiles. Rodríguez acusó además a “medios de prensa específicos” de “hacerle el juego” a Washington al amplificar esas acusaciones sin pruebas verificables, en un contexto de tensión creciente y de discursos belicistas desde la administración Trump.

En paralelo, las autoridades cubanas remarcan que la isla ha convertido la defensa nacional en prioridad, pero insisten en que su doctrina es esencialmente defensiva y que cualquier preparación militar responde a la necesidad de disuadir o responder a una agresión externa. La narrativa oficial vincula estas acusaciones con otras campañas previas contra gobiernos aliados como Venezuela e Irán, y advierte que la construcción de este “expediente fraudulento” busca legitimar, ante la opinión pública estadounidense, un eventual endurecimiento del bloqueo o incluso acciones militares directas.