Palantir
Luis Britto García
Palantir es, en The lord of the rings de Tolkien, una piedra mágica que permite ver lo mismo que ve el enemigo. En el mundo real es Palantir Technologies, empresa informática de Peter Thiel y Alex Karp, dedicada al software y al espionaje público y privado. Fundada hacia 2004 con apoyo financiero e informativo de la CIA, vinculada con todas las agencias de seguridad de EEUU e Israel, opera en sus variantes Palantir Gotham, analistas de contraterrorismo y amenazas de seguridad, y Palantir Metropoli, fondos de cobertura, bancos, empresas, servicios y espionaje del sector privado.
Todo modo de producción engendra una ideología, una falsa conciencia influida por los intereses de quien la formula. El Palantir Manifesto es un invalorable documento sobre las ideas o más bien los intereses de las megacorporaciones que dominan la información y por consiguiente al mundo. Analicemos sus propuestas.
- Silicon Valley tiene una deuda moral hacia el país que lo hizo posible. La élite de ingenieros de Silicon Valley tiene una obligación afirmativa de participar en la defensa de la nación.
-La obligación es de participar en la defensa, o más bien en el descomunal presupuesto de Defensa de Estados Unidos, con un costo para 2025 de 921.000.000.000 de dólares, financiado por impagable deuda pública de 38.700.000.000.000 $, 124% de su PIB - Debemos rebelarnos contra la tiranía de las apps. ¿Es acaso el iPhone nuestro mayor y supremo logro creativo como civilización? El objeto ha cambiado nuestras vidas, pero podría también estar ahora limitando y constriñendo nuestro sentido de lo posible.
-Michel Dermuget, en su libro La fábrica de cretinos digitales, señala que a partir de los años 80 las nuevas generaciones presentan progresiva disminución de la capacidad cognitiva y del pensamiento crítico en adictos al uso de celulares o juegos informáticos. - El correo electrónico gratis no basta. La decadencia de una cultura o civilización, y por cierto de su clase dominante, solo será perdonada si tal cultura es capaz de producir crecimiento económico y seguridad para el público.

-Datos de la Reserva Federal revelan que a principios de 2024, 1,0% de la población de EEUU poseía 30,5% de la riqueza, mientras que 50% más pobre poseía apenas 2,5%. Estados Unidos tiene la mayor población carcelaria y tasa de encarcelamiento del mundo, con 2,3 millones de personas tras las rejas, y 5,4 millones de adultos bajo supervisión correccional (prisión, libertad condicional). - Los límites del soft power y de la creciente retórica solo han sido desenmascarados. La habilidad de las sociedades libres y democráticas para prevalecer requiere algo más que atractivo moral, requiere poder duro, y el poder duro en este siglo se construye con software.
-En otras palabras, el poder es fuerza bruta disparada con software inteligente. - La cuestión no es si las armas con IA serán construidas, sino quién las construirá y con cuál propósito. Nuestros adversarios no perderán tiempo involucrándose en debates teatrales sobre el mérito de desarrollar tecnologías con aplicaciones críticas en lo militar y la seguridad nacional. Simplemente procederán a ello.
-O sea, la excusa para fabricar armas cada vez más espantosas es la posibilidad de que “el adversario” pudiera hacerlo, y así hasta acabar con el mundo. - El servicio militar nacional será un deber universal. Debemos, como sociedad, seriamente considerar alejarnos de una fuerza íntegramente de voluntarios y pelear la próxima guerra solo si todos comparten el riesgo y el costo.
-Llamado a recluta forzosa de carne de cañón. Tsam Gurkham, experto en la materia, informa que 50% de las personas en el esfuerzo bélico estadounidense son “contratados civiles” (quora.com/Why-does-the-US-Army-use-mercenaries-though-their-soldiers-are-very-much-capable-of-fight). Ello quiere decir que más de la mitad de los 1.258.472 efectivos estadounidenses que operan en sus 750 bases en 70 países son mercenarios contratados a sueldo. - Si un marine estadounidense pide un rifle mejor, debemos construirlo; lo mismo vale para un software. Como país, debemos ser capaces de continuar un debate sobre la acción militar apropiada mientras permanecemos inconmovibles en nuestro compromiso con aquellos a quienes pedimos interponerse en el camino de quienes nos dañan.

-Conmovedor llamamiento a aumentar el gasto bélico. Pero quien pide más y mejores armas en Estados Unidos no es un marine, sino el Complejo Militar Industrial, maquinaria que Eisenhower denunció como peligrosa para la democracia, y cuya patética ineficiencia se demostró en Irán. - Los servidores públicos no deben ser nuestros sacerdotes. Cualquier negocio que recompense a sus empleados en la forma en que lo hace el gobierno federal debería luchar para sobrevivir.
-Parece el típico llamamiento neoliberal para podar la burocracia, pero tanto la cantidad de empleados públicos en Estados Unidos como el valor adquisitivo de su remuneración son aproximadamente los mismos que en 1970. - Debemos mostrar mucha mayor compasión hacia aquellos que se han dedicado a la vida pública. La erradicación de cualquier espacio para el perdón, el rechazo de cualquier tolerancia para las complejidades y contradicciones de la mente humana puede dejarnos con un repertorio de caracteres al mando que al final lamentaremos.
-Parece un llamamiento a hacerse la vista gorda ante las infracciones de los políticos. Llueve sobre mojado, pues el Presidente de Estados Unidos goza de un estatuto de inmunidad conferido por el Congreso por actos cometidos en el ejercicio de sus funciones.
La psicologización de la política moderna nos está extraviando. Aquellos que miran al debate público para alimentar su alma y el sentido de sí mismos, que confían demasiado fuertemente en encontrar expresión en gentes que podrían no conocer jamás, quedarán desengañados. Llamamiento al pueblo para que desvíe la vista del debate público, que sin embargo es la principal fuente de ingresos de las minuciosas y costosas investigaciones de Palantir.
* Narrador venezolano, ensayista, dramaturgo, dibujante, explorador submarino, autor de más de 60 títulos. En 2002 recibió el Premio Nacional de Literatura, y en 2010 el Premio Alba Cultural en la mención Letras.