Guerra económica contra Cuba: Díaz‑Canel denuncia nueva orden ejecutiva de EEUU

Pablo Rodríguez

En un nuevo mensaje difundido en X, el presidente Miguel Díaz‑Canel denunció la escalada de amenazas y sanciones impulsadas desde Washington contra Cuba, a la que calificó como una verdadera “guerra económica” contra su pueblo. El mandatario sostiene que estas medidas buscan profundizar el bloqueo económico y agravar deliberadamente la crisis energética, alimentaria y sanitaria en la isla.

Díaz‑Canel subrayó que la campaña anticubana pretende fabricar pretextos para justificar el endurecimiento del bloqueo y criminalizar cualquier intento de terceros países, empresas o inversores de mantener relaciones normales con Cuba. La Habana remarca que esta ofensiva forma parte de una estrategia más amplia de “cambio de régimen” que Estados Unidos intenta imponer desde hace décadas mediante bloqueo y presión económica.

La nueva orden ejecutiva de Estados Unidos

El mensaje del presidente cubano responde a una reciente orden ejecutiva firmada por Donald Trump, que declara una “emergencia nacional” en relación con Cuba y amplía el alcance de las medidas coercitivas. La disposición permite imponer aranceles adicionales a los bienes procedentes de países que directa o indirectamente suministren petróleo a Cuba, llevando el bloqueo energético a un nuevo nivel.

Además, la orden faculta a las autoridades estadounidenses a bloquear activos y excluir del mercado financiero de Estados Unidos a bancos y empresas extranjeras que operen en sectores estratégicos de la economía cubana o que faciliten transacciones con entidades sancionadas. El gobierno cubano alertó que se trata de una extraterritorialización sin precedentes del bloqueo, dirigida a intimidar a cualquier actor que quiera vender combustible, alimentos, medicamentos u otros bienes básicos a la isla.

Díaz‑Canel calificó de “inmoral, ilegal y criminal” la orden ejecutiva que persigue y amenaza a terceros que suministren combustible y bienes esenciales a Cuba. A su juicio, las sanciones secundarias impuestas contra empresas, navieras y bancos de otros países violan el derecho internacional, las normas del libre comercio y los principios básicos de la convivencia entre Estados soberanos.

El presidente aseguró que su gobierno seguirá denunciando “de la manera más firme y enérgica” el cerco económico que Estados Unidos intenta imponer, al que describió como un intento de “asfixiar” la economía cubana y provocar el colapso de sus servicios esenciales. Para La Habana, las nuevas medidas evidencian la “pobreza moral” de la política estadounidense hacia Cuba y su desprecio por el impacto humanitario de las sanciones.

Bloqueo, castigo colectivo y genocidio

En su mensaje, Díaz‑Canel advirtió que el castigo colectivo impuesto contra Cuba constituye un acto de genocidio que debe ser condenado por la comunidad internacional. La narrativa oficial cubana sostiene que el bloqueo de más de seis décadas, agravado por las recientes órdenes ejecutivas, tiene como objetivo provocar sufrimiento masivo en la población civil para forzar cambios políticos internos.

Organismos y expertos han documentado que las medidas coercitivas estadounidenses afectan el acceso de Cuba a combustibles, insumos médicos, alimentos y financiamiento externo, exacerbando una crisis económica y energética ya muy severa. La relatora especial de la ONU sobre sanciones unilaterales ha señalado que estas políticas no tienen base jurídica internacional y que agravan de forma directa la situación humanitaria en la isla.

Apagones en Cuba, por el bloqueo de EEUU al ingreso de combustibles.

El mensaje difundido por Díaz‑Canel llama a compartir y comentar activamente, así como a generar contenido original que visibilice “la verdad de Cuba” frente a la manipulación y el silencio mediático. La convocatoria apunta a construir una contra‑narrativa en redes sociales que denuncie el impacto real de las sanciones y destaque los gestos de solidaridad internacional hacia la isla.

La Habana busca articular el apoyo de gobiernos, movimientos sociales y opinión pública en América Latina, Europa y otras regiones, apelando a la condena de las sanciones y a la defensa del derecho de Cuba a comerciar y relacionarse sin presiones externas.