Venezuela: La República agoniza


Luis Britto García

Parece el momento de darlo todo por perdido. El enemigo amenaza con un segundo ataque, más mortífero. Sus fuerzas son superiores. Los cobardes se rinden o desertan, entregan banderas y principios a cambio de la vida. Pierden los unos y las otras. El enemigo domina Occidente. Desde Europa llegan noticias sobre la preparación de expediciones para exterminar a los independentistas (Larrazábal, Vol. I; p. 275).

Los realistas Ceballos y Calzada persiguen con 4.000 infantes las mermadas fuerzas de apenas 480 efectivos de Urdaneta, quien se retira hacia Valencia. El 26 de marzo de 1814 el Libertador le escribe: “Defenderéis a Valencia, ciudadano general hasta morir, porque estando en ella todos nuestros elementos de guerra, perdiéndola se perdería la República. El general Mariño debe venir con el ejército de Oriente; cuando llegue batiremos a Boves e iremos enseguida a socorreros (…)” (Sociedad Bolivariana, Vol VI; p 202-203).

Dos

Y en efecto, el 30 de marzo a José Tomás Boves le llegan noticias de la aproximación de Mariño al frente de cuatro millares de patriotas y empieza su retirada del inexpugnable San Mateo, para enfrentarlo con una fuerza equivalente. El 31 caen sobre él los republicanos en Bocachica, le infligen un millar de bajas y lo ponen en fuga para tratar de unirse con las tropas de Calzada y Ceballos, que sitian Valencia. Al día siguiente ya Bolívar lo alcanza, lo enfrenta en Magdaleno, Yuma y Guigue, le causa millar y medio de bajas (Sociedad Bolivariana, Vol VI; p202-217).

Tres

Bolívar confía el mando al mayor general Tomás Montilla para que persiga a Boves, y con mínima escolta navega en canoa por el Lago de Valencia para informar a Urdaneta de la aproximación de los refuerzos de Mariño. Al desembarcar en Los Guayos, verifica no solo que Valencia todavía resiste, sino además que los sitiadores Ceballos y Calzada se han puesto en fuga después de que Boves les avisó de la inminente llegada de Mariño. El 5 de abril las fuerzas del Libertador se unen con las de este.

El 6 de abril en La Victoria, expresa en Proclama al Ejército de Oriente: “(…) habéis llevado vuestras invencibles armas por todos los llanos que han sido reconquistados por vuestros triunfos; y en la jornada inmortal de Bocachica ha quedado destruido por vuestra sola presencia y sin esfuerzo ninguno, el ejército más numeroso, más formidable que ha amenazado nuestra libertad, y que hasta entonces había protegido la fortuna” (Sociedad Bolivariana, Vol VI; p 225-226).

Cuatro

16 de abril de 1814: Batalla de Arao Enterate24.com
La Batalla de Arao (16 de abril de 1814) entre las fuerzas republicanas del general de brigada Santiago Mariño y el ejército del coronel José Ceballos en la sabana de Arao

Mariño y Ceballos se enfrentan en Arao el 16 de abril; el encuentro resulta favorable a los realistas, pero Ceballos vacila en su ataque y permite que gran parte de la infantería del hasta entonces invicto Mariño se salve bajo el mando de Urdaneta. Noticias exageradas de la derrota desmoralizan al bando republicano. Lejos de amilanarse, el Libertador proclama ante su Estado Mayor: “Nuestra posición se hace más crítica; estamos solos para contener el torrente furioso de la devastación: ¡pero lo contendremos…!” (Larrazábal, Vol I; p 275).

Imparte instrucciones a D´Elhuyar para intensificar el asedio de Puerto Cabello, y el 20 de abril cabalga ya hacia Caracas, ahora principal objetivo estratégico del Imperio.

Cinco

El 25 de abril está ya en la amenazada capital, adoptando drásticas providencias para su defensa. Convoca terratenientes de Valles de Aragua, Valencia, Barlovento y el Tuy para reinstaurar “las rondas y patrullas, que antes existían, con el fin de perseguir ladrones, aprehender esclavos prófugos y conservar los territorios y propiedades libres de toda invasión (…)”.

Acoge a diputados del entonces Estado de Cartagena, que le entregan decreto de la Legislatura de esa ciudad que lo proclama Hijo Benemérito del Estado, y documentos que planifican la unión del mismo con Nueva Granada y Venezuela, sobre los cuales expresa: “Nuestros vínculos aumentarán la grandeza de la República, y nuestros enemigos al vernos unidos abandonarán el loco proyecto de dominarnos, que les ha fascinado (…)” (Sociedad Bolivariana, Vol VI; p 250-259).

Envía como agentes extraordinarios ante la corona inglesa a los coroneles Lino de Clemente y Juan Robertson, para obtener el reconocimiento de la independencia de Venezuela, y explicar las ventajas que su libertad y la de la Nueva Granada significarían para los británicos.

Seis

Hace 205 años Bolívar dirigió la Primera Batalla de Carabobo
La Batalla de Carabobo, el 24 de junio de 1821, decisiva para la independencia de Venezuela

Ya el 16 de mayo el Libertador avanza con 4.500 efectivos de los ejércitos unidos de Occidente y Oriente, desafiando a Cajigal Ceballos, acampados con 6.000 combatientes cerca de Valencia. Ambas fuerzas se provocan y libran escaramuzas sin comprometerse, pues los realistas esperan un nutrido contingente que Boves junta en los llanos, y el Libertador aguarda un pequeño refuerzo que le envía Ribas.

El 28 de mayo irrumpen los patriotas en medio de un aguacero en la llanura de Carabobo, causan al enemigo 1.100 bajas entre muertos y heridos, lo desbandan y lo persiguen hasta Tinaquillo. Es el primer triunfo patriota en el predestinado lugar; faltan muchas fatigas antes del definitivo.

Siete

Boves junta en el Guárico, los Llanos y Guayana un contingente de 3.000 lanceros y cabalga hacia la capital. Mariño lo espera en el desfiladero de La Puerta, hacia donde marcha también Bolívar. El 15 de junio la caballería realista copa la artillería patriota y deja en el campo un millar de bajas. El Libertador rompe el cerco y se retira hacia La Victoria, desde donde escribe a José Félix Ribas: “De cuantos golpes ha recibido la patria ninguno es más fatal que este, pues Boves puede penetrar hasta Caracas sin obstáculo (…). Yo pasaré a esa ciudad quizás mañana a organizar la fuerza que debe salvar la República” (Sociedad Bolivariana. Vol VI; p 341-342).

Ni asomo de rendición o capitulación. A sus acompañantes dice: “Repararemos el duro golpe que, por segunda vez, hemos recibido en La Puerta; el arte de vencer se aprende en las derrotas” (Larrazábal, Vol I; p 282).

* Narrador venezolano, ensayista, dramaturgo, dibujante, explorador submarino, autor de más de 60 títulos. En 2002 recibió el Premio Nacional de Literatura, y en 2010 el Premio Alba Cultural en la mención Letras.