Irán vuelve a cerrar el estrecho de Ormuz por el bloqueo de EE UU
Nubar Häinintz
Irán aseguró este sábado que ha vuelto a imponer un “control estricto” sobre el estrecho de Ormuz, en alusión a un nuevo cierre del estratégico paso, un día después de anunciar su reapertura, en respuesta al bloqueo que Estados Unidos ha mantenido contra los puertos iraníes. Asimismo, ha vuelto a abrir parcialmente su espacio aéreo, con seis aeropuertos que reanudaron las actividades.
Cuando la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán entra en su octava semana, el mandatario estadounidense, Donald Trump, advirtió en la madrugada del sábado que podría reanudar los bombardeos en Irán si no se alcanza un acuerdo de paz antes del miércoles. Aclaró que el alto al fuego entre Líbano e Israel no está condicionado al progreso de las conversaciones con Irán.
“El control del estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior y esta vía estratégica se encuentra bajo una estricta gestión y control por parte de las Fuerzas Armadas”, anunció el portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfagari. El vocero castrense afirmó que el control del estrecho ha regresado a su estado anterior, lo que implica fuertes restricciones al tránsito marítimo en uno de los principales corredores energéticos del mundo, por donde pasa el 20% del petróleo mundial.
Zolfagari aseveró que Teherán había permitido previamente el paso “limitado y gestionado” de algunos buques petroleros y comerciales como “gesto de buena fe” en el marco de las negociaciones, medida que, dijo, ha decidido revertir por la continuación del bloqueo estadounidense a los puertos iraníes, lo que calificó como reiterados incumplimientos por parte de Washington. “Mientras Estados Unidos no restablezca la plena libertad de tránsito de las embarcaciones desde Irán y hacia Irán, la situación en el estrecho de Ormuz permanecerá bajo un control riguroso”, sostuvo.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió en X que el estrecho de Ormuz “no permanecerá abierto” si continúa el bloqueo estadounidense, al denunciar “afirmaciones falsas” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el estratégico paso marítimo y las negociaciones de paz. “Con estas mentiras no ganaron la guerra y, sin duda, tampoco lograrán nada en las negociaciones”, aseveró Qalibaf, quien encabezó la delegación de su país en las negociaciones del sábado pasado con EE UU en Islamabad. Añadió que el tránsito marítimo por el estrecho se realizará conforme a “rutas designadas” y con “autorización de Irán”.
Mientras, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo anoche, en un discurso en Arizona, que el estrecho está “completamente abierto” para el comercio y planteó la posibilidad de entrar en
Irán para extraer el uranio enriquecido con excavadoras junto con la República Islámica, lo que el portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismail Bagaei, rechazó en una entrevista con la televisión estatal ayer, y aseguró que el uranio no saldrá del país. Irán ha repetido en diversas ocasiones que no renunciará a su derecho de enriquecer uranio con fines civiles como energía nuclear.
Trump advirtió de que podría no prorrogar el alto el fuego con Irán si antes del miércoles no se alcanza un acuerdo de paz para poner fin al conflicto, que entra en su octava semana. El republicano ha añadido, sin embargo, que hay “noticias bastante buenas” sobre Irán, aunque no ha dado más detalles.
El jefe del Ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, ha concluido este sábado una visita oficial de tres días a Teherán en la que urgió a la “desescalada” y al diálogo, a solo cuatro días de que expire el cese al fuego técnico entre Irán y Estados Unidos. Munir, que viajó acompañado por el ministro del Interior, Mohsin Naqvi, mantuvo encuentros con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, y la cúpula diplomática y militar del país.
Según el comunicado oficial de la oficina de comunicación del ejército (ISPR), las discusiones se centraron en la búsqueda de una paz sostenible, con especial énfasis en el “entorno de seguridad regional en evolución y las medidas de colaboración destinadas a promover una paz y estabilidad duraderas”. La visita de Munir, que coincide con el regreso a Pakistán del primer ministro, Shehbaz Sharif, tras su propia gira regional, busca consolidar el papel de Islamabad como facilitador. La atención se centra ahora en la posible convocatoria de una segunda ronda de conversaciones, con el vencimiento de la tregua el próximo 22 de abril de fondo.
Uranio

“Lo obtendremos (el uranio enriquecido). Lo vamos a traer de regreso a casa muy pronto. Iremos allá sin tropas, lo recogeremos y luego nos lo llevaremos”, se jactó al referirse al uranio como un botín de guerra tras la destrucción de las plantas nucleares iraníes. “El uranio enriquecido iraní no va a ser trasladado a ningún lugar”, aseveró el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai,. Una “transferencia del material enriquecido de Irán a Estados Unidos nunca se ha planteado en las negociaciones”, remarcó el funcionario.
Soldados pasan hambre
Los soldados del “ejército másfuerte y poderoso del mundo”, como afirmó el presidente de Estados
Unidos, Donald Trump, desplegados en Medio Oriente en buques de guerra como el Tripoli y el Abraham Lincoln, pasan hambre y sufren escasez de artículos básicos; además el correo está interrumpido por el conflicto con Irán y no pueden recibir envíos de golosinas y productos de higiene que les mandan sus familias, reveló el diario Usa Today.
“Tenemos el ejército más fuertedel mundo. No deberían quedarse sin comida y no poder recibir mensajes de sus familias en los buques”, afirmó Dan, quien también sirvió en la marina y cuya hija está a bordo del USS Tripoli. La infante de marina le envió una foto de la bandeja servida en el barco para el almuerzo con sólo una cucharada de carne desmenuzada y una tortilla, y le comentó que ella y sus compañeros comen cuando pueden y se reparten las porciones equitativamente .
Líbano

La fractura entre los seguidores de la milicia chií Hezbolá y el Gobierno libanés era evidente en el abarrotado camino de regreso que miles de personas han emprendido hacia el sur de Líbano. Tras 46 días de desplazamiento forzoso por la guerra con el ejército israelí, miles de ciudadanos han aprovechado las primeras horas del alto el fuego temporal, de solo 10 días de duración, para retornar a un territorio devastado y donde Israel afirma que mantendrá los ataques.
Mientras, Líbano ha iniciado un diálogo con Israel y se ha comprometido a desarmar a Hezbolá, la población fronteriza, en su mayoría cercana al movimiento proiraní, regresa al sur entre alabanzas hacia sus combatientes. “Nuestros jóvenes han luchado contra Israel hasta la muerte”, proclama orgullosa Randa Manna, de 61 años, desde lo alto del vehículo. “Y levantaremos una nueva generación que luche contra Israel”, afirma junto a su nieto, ambos haciendo la señal de la victoria con los dedos.
* Analista internacional sobre temas de Medio Oriente, residente en Beirut, colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)