Régimen jurídico en Ormuz: Parlamento iraní impulsa nueva ley
El Parlamento de Irán dio este martes un paso decisivo hacia un nuevo régimen jurídico en Ormuz al ratificar una moción que reordena las reglas del juego en el estrecho. La iniciativa busca traducir en ley la soberanía, el dominio y la supervisión que Teherán asegura ejercer de facto sobre la ruta por la que fluye alrededor del 20% del suministro mundial de crudo y gas.
- Irán preparado para la guerra: Tasnim revela nuevas “sorpresas”
- Petrolero iraní Silly City rompe bloqueo naval de EEUU
- Buques con crudo iraní desafían el bloqueo naval de EEUU
Según medios iraníes, el proyecto en discusión incluye la posibilidad de cobrar peajes a determinados buques que crucen el estrecho y de prohibir el tránsito de embarcaciones de Estados Unidos e Israel, países en guerra con la República Islámica desde finales de febrero. El borrador se articula en varios capítulos dedicados a la seguridad marítima, tasas por contaminación ambiental, servicios de practicaje y la creación de un fondo para el desarrollo regional, con el que Irán aspira a capitalizar económicamente su posición geográfica.
Un “nuevo orden” bajo control iraní
La moción parlamentaria llega después de que la Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica anunciara un “nuevo orden” en Ormuz, según el cual los buques comerciales solo podrán transitar por rutas designadas por Irán. En ese esquema, todo paso —civil o comercial— queda supeditado a la autorización expresa de las fuerzas navales iraníes, mientras el tránsito de embarcaciones militares estadounidenses y aliadas permanece estrictamente vetado.
En paralelo, el Gobierno prepara con Omán un protocolo bilateral para coordinar la supervisión del tráfico marítimo, que Teherán presenta como garantía de un paso “seguro y eficiente” más que como un mecanismo de bloqueo. Diplomáticos iraníes subrayan que cualquier nave que desee cruzar la vía fluvial estratégica tendrá que hacerlo en coordinación con las autoridades de Irán y Omán, reforzando en los hechos el régimen jurídico en Ormuz que ahora se quiere codificar por ley.
Disputa global por el estrecho
Las potencias occidentales observan con recelo la ley en ciernes, preocupadas por el impacto que pueda tener sobre la libertad de navegación y los precios de la energía en plena guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel. Mientras Washington acusa a Teherán de utilizar Ormuz como “arma energética” y de practicar una suerte de “piratería” contra buques vinculados a sus aliados, Irán replica que solo responde a un bloqueo naval y a agresiones que violan la Carta de la ONU.
China ha salido en defensa de la posición iraní, al reclamar que se respeten la soberanía y los “derechos legales” de Irán como Estado ribereño, al tiempo que insiste en que se mantenga la seguridad y libertad de navegación. Para Teherán, el régimen jurídico en Ormuz que impulsa el Parlamento es una herramienta para transformar su ventaja geográfica en poder duradero, al fijar por escrito quién paga, quién pasa y bajo qué condiciones por el cuello de botella energético más sensible del planeta.