Copia fabricada en EEUU del dron iraní se usa para montar ataques de falsa bandera

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PressTV

El portavoz del Cuartel General Central Jatam al-Anbia acusó a Estados Unidos e Israel de emplear una copia rebautizada del dron iraní Shahed‑136, designada “Lucas”, para atacar infraestructura civil en países de la región, como parte de una operación deliberada de falsa bandera destinada a incriminar a la República Islámica.

En un comunicado oficial difundido el sábado, el portavoz explicó que, tras sufrir reveses militares en el campo de batalla y fracasar en sus intentos por forjar coaliciones políticas contra Irán, el enemigo ha recurrido al engaño.

El texto advirtió en particular que el objetivo de estas operaciones es “sembrar dudas y acusar a la República Islámica de Irán”, al tiempo que se fomenta la discordia entre Teherán y sus vecinos, con el fin de socavar la legitimidad de las acciones defensivas de Irán.

El portavoz señaló una serie de “ataques sospechosos” registrados en días recientes contra instalaciones en países vecinos amigos, entre ellos Turquía, Kuwait e Irak, que medios occidentales y actores hostiles han atribuido falsamente a fuerzas iraníes.

Subrayó que las operaciones militares de Irán se mantienen estrictamente disciplinadas, regidas por principios jurídicos claros y limitadas exclusivamente a objetivos militares pertenecientes a Estados Unidos y al régimen sionista.

“Tal como la República Islámica de Irán ha anunciado reiteradamente, solo ataca los objetivos, centros e intereses de Estados Unidos y del régimen sionista, y asume plena responsabilidad por cualquier lugar que golpee mediante la emisión de un comunicado oficial”, declaró el portavoz.

Teherán ya había negado ataques similares en otros puntos de la región, en particular en Omán, donde informes sobre supuestos drones contra los puertos de Duqm y Salalah fueron presentados por Irán como parte del mismo patrón de operaciones de falsa bandera.

El comunicado reiteró que la doctrina defensiva de Irán se sustenta en principios legales y en una lógica sólida, y llamó a fortalecer la confianza y la cooperación regionales para contrarrestar estas tácticas.

“Es esencial que confiemos unos en otros y que, manteniendo la unidad y la cooperación, disuadamos al enemigo agresor de estos trucos y comportamientos viciosos”, señaló. “Las reacciones inteligentes de las autoridades de los países de la región ante estos movimientos engañosos y malintencionados frustrarán esta conspiración desde el principio”.

La región ha sido escenario de múltiples ataques con drones contra infraestructura económica, zonas residenciales y sedes diplomáticas a lo largo de la guerra contra Irán, por los que medios occidentales han intentado culpar repetidamente a Teherán.

Irán ha negado de forma constante cualquier responsabilidad en ataques contra objetivos civiles.

Como prueba, las autoridades mencionan, entre otros hechos, el comunicado del 3 de marzo del Ministerio de Defensa del Reino Unido, que confirmó que el dron tipo Shahed que impactó la base de la Royal Air Force en Akrotiri, en Chipre, no se lanzó desde territorio iraní.

Del mismo modo, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha acusado previamente a Israel de perpetrar ataques con drones en Azerbaiyán que fueron atribuidos erróneamente a Teherán, y ha descrito esos episodios como intentos deliberados de dañar las relaciones de Irán con sus vecinos.

El embajador de Irán en Arabia Saudí, Alireza Enayati, también ha negado categóricamente cualquier implicación iraní en el supuesto ataque contra la embajada estadounidense en Riad.

El ataque más reciente, registrado el sábado, tuvo como objetivo la refinería de Lanaz, en la región del Kurdistán iraquí.

Medios iraníes citaron a fuentes militares que aseguraron que la acción no guarda relación alguna con Irán ni con el eje de la Resistencia.