Una semana después (de las primarias del Psuv)

16

Eleazar Díaz Rangel – Últimas Noticias

La mayoría de quienes me leen recordarán que en varias ocasiones escribí sobre las colas para adquirir productos de primera necesidad, de higiene personal y aseo, y expresaba mis reservas sobre cuál podría ser su conducta electoral en las parlamentarias. Si la incomodidad, la pérdida de tiempo, los altos precios, cuando no se conseguían los regulados, podría incidir en la forma como votarían algunos de las centenares de miles que cada día se sometían a ese suplicio.

Estas colas las forman usualmente quienes van en busca de productos que necesitan; otros a comprar «por si acaso», para almacenarlos, y los bachaqueros. ¿Cuántos podrían abstenerse? ¿Cuántos votar por la oposición?

Estas interrogantes creo que se borraron después de las primarias del domingo pasado. La movilización habida, el alto número de votantes, como nunca antes en alguna primaria en Venezuela, me hizo llegar a la conclusión de que me había equivocado. Parece que no habrá razones para temer por los efectos que podrían generar esas colas durante tanto tiempo. Pero no hay que confiarse, ni el Gobierno dejar de buscar mecanismos que, al menos, reduzcan al mínimo esas colas, que combata la especulación y derrote la escasez, y el Psuv y sus aliados no deben descuidar la búsqueda de votos y multiplicar los del 28J.

Me equivoqué yo, y seguramente muchos de ustedes. Y se equivocó el Psuv, su Dirección Nacional, si ésta fue materia suya, el comando de campaña cuando decidieron que 20% de las máquinas era suficiente para atender la votación esperada. Muchos dejaron de votar, era demasiado tiempo que todavía debían esperar. Si hubiesen duplicado ese porcentaje, seguramente el proceso no se hubiera alargado hasta altas horas de la noche, ni hubiese habido electores que desistieran de su esfuerzo.

Si se equivocó el Psuv, ¿por qué no se podía equivocar la MUD, que además confiaba en que no votaría tanta gente, que deseaba que no hubiesen colas, y que se creyó eso de que prorrogaron el horario porque no había votado casi nadie, o que las cifras fueron fraudulentas?19.-polo-patriotico

El problema de la MUD es que no ha demostrado interés en rectificar, en abrir los ojos, y estar consciente de que a partir de esa inesperada votación, y en contraste con la suya, se hace cada vez más difícil seguir pensando que pueden ganar las parlamentarias y que tendrán mayoría en la Asamblea Nacional.

Si la campaña se desarrolla como es previsible, en paz, sin ningún factor distorsionante, sin hechos de violencia que pudiesen trastornar el proceso, lo más lógico es que el Gran Polo Patriótico obtenga un sólido triunfo que le permita conservar su mayoría. ¿Qué hará la oposición? Debían olvidarse de los objetivos anunciados, de ganar esas elecciones del 6D, y ser más realistas. Deben pelear cada voto para preservar su minoría. Pero, con las divergencias internas inocultables, aparentemente irreconciliables, cuando tengan que decidir que hacer, ¿podrán ponerse de acuerdo las dos o más tendencias que los separan?

Otro revés de la Fifa
El ex magistrado del Tribunal Supremo de Justicia Luis Martínez, a propósito de mis señalamientos sobre una sentencia de la Sala Electoral aprobada con dos opiniones disidentes, dejó en minusvalía las leyes venezolanas en relación con reglamentos de la Fifa. Me escribe para recordar una sentencia del 4 de marzo de 2005, con ponencia suya, donde se aprobó un «amparo constitucional» en favor de Jesús Berardinelli, de la Asociación de Fútbol de Yaracuy, quien alegaba que no pudo presentar una plancha distinta a la de Rafael Esquivel porque, de acuerdo con las normas vigentes, necesitaba el apoyo de 13 delegados, inexistentes porque la de Esquivel tenía 24 de 33, y en tales condiciones se le negaba ese derecho electoral.

Durante el proceso hubo amenazas de la Fifa de desafiliar a la FVF, con todos sus negativos y perversos efectos, y que igualmente fue objeto el magistrado ponente de numerosas presiones. No obstante ello, la ponencia fue aprobada por unanimidad, y pasada a la Sala Constitucional, donde se ratificó.
Fue un triunfo frente a las posiciones de la FVF y la Fifa.