Reunión entre Tsipras y acreedoras terminó sin acercar posiciones

20

Télam

La reunión que mantuvo el primer ministro de Grecia con los máximos representantes de los acreedores internacionales finalizó en Bruselas sin que las partes acercaran posiciones sobre sus respectivas propuestas.

 

El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para el Euro y el Diálogo Social, Vladis Dombrovskis, y el director gerente del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), Klaus Regling, participaron del cónclave, de donde se retiraron sin hacer declaraciones.

De todas maneras, fuentes cercanas a las febriles negociaciones aseguraron que las instituciones llegaron a consensuar una serie de documentos que elevarán ahora al Eurogrupo y que incorporan algunos aspectos de las propuestas griegas, pero con observaciones que «no han sido aceptados por Atenas», citó la agencia de noticias EFE.

La CE, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) consideran no obstante que los documentos, acordados «unánimemente» y de los que de momento se desconocen los detalles «pueden ser una base para un acuerdo».

De un momento a otro se concretará otra reunión clave, en este caso del Eurogrupo, para que los países que lo integran analicen esos documentos.

En tanto, fuentes del gobierno griego mencionaron que sobre de la mesa del Eurogrupo habrá dos carpetas con documentos, los de Atenas y los de las instituciones, al tiempo que señalaron que no se pondrá a Grecia en una situación de «tomar o dejar».

Grecia se mantiene firme en sus propuestas, argumentando que habían sido calificados por los acreedores, el lunes último, como una «buena base» para un acuerdo.

En ese orden, destacaron que su contenido es «totalmente realista para un acuerdo inmediato», respecto al espíritu de la declaración del Eurogrupo del pasado 20 de febrero, cuando se prolongó cuatro meses el rescate al país y se fijaron las condiciones para el marco de un acuerdo.

Otra mirada es la del ministro de finanzas austríaco, Hans Jörg Schelling, uno de los primeros en llegar, quién calificó de «irresponsable» la actitud del gobierno de Tsipras.

«Es extraño lo irresponsable que actúa el gobierno griego con su país, da largas al asunto y presenta nuevas exigencias», dijo, al tiempo que advirtió que, si no hay resultados después de las nuevas propuestas que estudiará el Eurogrupo, «entonces deberemos reflexionar sobre las alternativas».