Reunión de Ministros de Trabajo y Empleo de los BRICS
La OIT se congratula … el capitalismo también
Eduardo Camín
En una reciente reunión, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) saludó el compromiso de los BRICS con la protección social, la inclusión laboral y los mercados de trabajo del futuro, destacando el liderazgo de la India en el impulso de las prioridades en materia de trabajo y empleo durante su Presidencia de los BRICS y reafirmando su compromiso de seguir apoyando la cooperación de ellos en favor del trabajo decente.(1)
El tema “Construir para la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad”, y centrada en mercados laborales impulsados por la tecnología digital. Es decir, mientras gran parte del hemisferio occidental se nutre y regocija en prácticas bélicas armándose y destruyendo toda posibilidad de soluciones Los ministros del bloque de los BRICS debatieron cuatro prioridades:
- avanzar en la seguridad social y la formalización de los mercados laborales
- aumentar la participación y la inclusión de las mujeres en la fuerza de trabajo
- cooperar en materia de empleabilidad, mapeo de competencias y desarrollo de capacidades
- aprovechar las tecnologías digitales para proteger a todos los trabajadores, incluidos los trabajadores de plataformas digitales y de la economía colaborativa
Por su parte el Director General de la OIT G. Houngbo también destacó el éxito de India en la ampliación de la protección social a una gran mayoría de sus ciudadanos. “Este logro ofrece enseñanzas que pueden compartirse mediante la cooperación Sur-Sur”, añadió.
Los ministros se comprometieron a ampliar progresivamente la cobertura de la protección social de acuerdo con las circunstancias nacionales, reconociendo al mismo tiempo la importancia de una financiación sostenible, la formalización de los mercados laborales y la mejora de las prestaciones de seguridad social para los trabajadores mediante la cooperación bilateral y multilateral.
La participación de las mujeres en el mercado laboral fue otro de los principales temas de debate. La OIT acogió con satisfacción las discusiones de los BRICS sobre la inversión en la economía del cuidado, la ampliación del acceso a las competencias y al aprendizaje permanente, la garantía de igualdad salarial, la prevención de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo, y la promoción del emprendimiento y el liderazgo de las mujeres.
Según estimaciones de la OIT, la inversión en un paquete universal de políticas de cuidados en los países BRICS podría generar alrededor de 165 millones de empleos para 2030. Estas inversiones pueden aumentar el empleo femenino, reducir las brechas salariales de género y estimular el crecimiento económico.
En materia de competencias y empleabilidad, los países BRICS debatieron cómo fortalecer la inteligencia del mercado laboral, mejorar la previsión de necesidades de competencias y lograr que los sistemas de formación respondan mejor a la demanda en las economías verde, digital y del cuidado. Los ministros también tomaron nota del estudio de viabilidad en curso de la OIT, realizado junto con India y Brasil, sobre una Clasificación Internacional de Referencia de Ocupaciones para apoyar la cooperación en estos sectores emergentes.
La reunión también abordó el potencial de las tecnologías digitales para mejorar la protección de los trabajadores. Los análisis de la OIT y la AISS identificaron factores digitales clave, entre ellos el registro simplificado de trabajadores, la recaudación de contribuciones, la gestión de prestaciones, la verificación de identidad, los pagos digitales, el acceso mediante dispositivos móviles, la elaboración de perfiles de competencias, la orientación profesional y la correspondencia entre trabajadores y empleos. El documento destacó que la digitalización debe ser inclusiva, basada en derechos y respaldada por una gobernanza sólida, la protección de datos y la capacidad institucional.
“Una transformación digital bien gobernada puede ampliar las oportunidades de trabajo decente y garantizar que la innovación esté al servicio de las personas, y no al contrario”, afirmó Houngbo. “La reciente adopción del Convenio núm. 193 de la OIT sobre el trabajo decente en la economía de plataformas demuestra cómo los países pueden afrontar los cambios al tiempo que protegen los derechos de los trabajadores.”
Las prioridades de India se reflejaron en la adopción de BRICS CONNECT – la Red de Cooperación de los BRICS para el Desarrollo de Capacidades, la Empleabilidad, las Nuevas Competencias y la Tecnología. La plataforma se basa en la Oficina Virtual de Enlace de Seguridad Social de los BRICS (BRICS VLO) y proporciona un marco simplificado y flexible para la cooperación en materia de seguridad social, desarrollo de competencias, participación de las mujeres en la fuerza laboral y digitalización. La Declaración de Resultados reconoce BRICS CONNECT como una plataforma para apoyar la cooperación Sur-Sur, el intercambio de conocimientos y el desarrollo de capacidades.
Los ministros acogieron con satisfacción el apoyo técnico proporcionado por la OIT y la AISS y expresaron su compromiso de continuar una estrecha cooperación con ambas organizaciones.
La OIT reafirmó su disposición a seguir apoyando a los miembros de los BRICS mediante asesoramiento técnico, datos del mercado laboral y análisis de políticas, desarrollo de capacidades y cooperación Sur-Sur para avanzar en las prioridades de trabajo decente.
Los “BRICS son los futuros líderes del mundo”. “Trump no esta tan loco”
Los “BRICS son los futuros líderes del mundo” esta fue la frase pronunciada por Vladimir Putin en la VII cumbre de esta asociación celebrada en la ciudad de UFA (9 de julio de 2015) y ha sido recordada como premisa central para análisis económicos, financieros y políticos. Recordaremos que la organización intergubernamental de los BRICS está integrada por 11 países miembros: Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos e Indonesia.
Frente al optimismo del líder ruso y las expectativas generadas, esta premisa le costó caro ya que conllevo entre otras cosas a la destabilización por diferentes vías; incluyendo la guerra con Ucrania. No obstante, otros analistas señalan ciertas percepciones de debilidad como bloque ya sea por bajadas en el ritmo de crecimiento de sus economías, por las diferencias entre los miembros y en sus políticas exteriores o por la falta de iniciativas concretas que traduzcan el discurso institucional en prácticas políticas.
Aunque existen suficientes interrogantes para dudar de la consolidación de los BRICS como el otro hegemón global económico capitalista, tampoco se puede eclipsar — como pretenden algunos — ya que es un elemento de peso en el tablero mundial del capitalismo cuya ampliación se produce en un contexto de creciente competencia y tensión geopolítica entre los bloques mundiales y las potencias, en particular Estados Unidos y China. A pesar del carácter heterogéneo de los miembros, desde su institucionalización los BRICS se construyen fijando dos objetivos centrales: la reforma de la arquitectura económica y financiera global e incrementar la cooperación económica y comercial entre los miembros, respetando el criterio de la moneda nacional.
Es indudable que los BRICS ya se le concibe con un peso real al menos en el ámbito de los Organismos Internacionales (OIT, OMC, OMS entre otros) y que también desarrollan su estrategia para aumentar su peso en la geopolítica e incluso, llegado el momento, rivalizar con “la olla de grillos” en que se ha convertido el G7.
No obstante, un elemento conceptual surge en las propias diferencias en cuanto a los intereses estratégicos individuales de estos países obstaculizando su eficacia como bloque que comenzó como un conjunto económico cuestionable —economías emergentes de rápido crecimiento— para evolucionar a un contenido más político, sin abandonar la intención de reformar el sistema monetario internacional con el objetivo de fortalecer las economías del Sur Global.
Sin duda que el peso económico de los BRICS está impulsado fundamentalmente por el desarrollo de China. La tesis de los BRICS+ indica que en torno a 2040, India y China serán los líderes mundiales en el ámbito de la tecnología y los servicios, así como Rusia, Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Irán y Brasil principales proveedores en algunos de los denominados minerales críticos —etanol, litio, magnesio, grafito, níquel, cobre, hierro—, además de un importante grupo energético — petróleo y gas natural—, sin descontar el creciente interés de estos actores en consolidarse como potencias militares dadas las fuertes inversiones que realizan en los presupuestos de defensa, el crecimiento de las industrias militares —Sudáfrica, India, China, Rusia, Turquía e Irán— y la venta de armamento a numerosos países.
En un lapso de la historia, en este periodo crucial diremos de interregno como el que vive el actual sistema internacional, es un hecho que este polo ya es una realidad geopolítica y económica singular que todavía no ha logrado, en la práctica, avances sustanciales como colectivo. Las nuevas incorporaciones obedecen más a intereses de carácter geopolítico y contrapesos en el orden internacional, principales inquietudes de China y Rusia con una agenda propia respecto a Occidente y a Estados Unidos.
La manifestación a escala global de la dinámica capitalista, impulsada por la necesidad de las empresas de expandir mercados y obtener más ganancias, genera un desarrollo desigual entre países y la explotación de la clase trabajadora. Las mercancías, en el mercado mundial, revelan su valor universal y el dinero se convierte en un medio de poder y de acumulación de capital.
Aquí está el núcleo central del problema del sistema capitalista, que se caracteriza por la acumulación de capital y la búsqueda constante de nuevas formas de obtener plusvalía. El comercio mundial se convierte en un medio esencial para alcanzar estos objetivos, permitiendo a las naciones capitalistas expandir su producción e imponer su influencia económica en otras regiones.
Los países más industrializados y capitalistas extienden su dominio sobre los menos desarrollados, lo que crea un sistema global de opresión, la contradicción en el horizonte se percibe como el auge de un nuevo capitalismo a través de los BRICS + que representa una amenaza para el capitalismo occidental, es decir: para el G7, la OTAN y los organismos financieros multinacionales como el BM y el FMI. Con un aspecto importante que es básicamente, el freno al dólar, el símbolo del poder económico de ese mundo, encabezado por Estados Unidos.
De ahí nuestro subtitulo de que Trump no esta tan loco, como se cree, disimula una locura que en realidad no es patológica es simplemente la imagen desquiciada de la perdida real de dominación por Estados Unidos como única potencia hegemónica y cuya respuesta se encauza en una diatriba belicista generando invasiones guerras o amenazas comerciales.
En un futuro próximo, el protagonismo real de los BRICS + va a depender de su capacidad de actuación en un formato de geometría variable al carecer de una ideología compartida y un objetivo general claro. Dejando en evidencia que el bloque BRICS no desarrolla una política guerrerista como la OTAN, que hace de la guerra un más que lucrativo negocio como por ejemplo seguir comprando armas para Ucrania particularmente a los EE. UU.
Pero también debemos decirlo los ejes ideológicos de los BRICS su doctrina por el socialismo no aparece por ningún lado. De hecho, el bloque nunca levantó un ideario desde el materialismo histórico, ya sea hablando de lucha de clases o de antiimperialismo, habla desde una perspectiva de bloque antioccidental, que no es lo mismo y se muestra incapaz de parar las guerras.
Nota
Los BRICS, informalmente BRICS+ (tras la incorporación de nuevos países), es una asociación, grupo y foro político y económico internacional de países emergentes, que se ha constituido en un espacio internacional alternativo al G7, integrado por países desarrollados. En términos generales, BRICS es una asociación económico-comercial de las 5 economías nacionales emergentes que en la década de los 2000 presentaban un gran potencial de desarrollo (Brasil, Ruia, India, China y Sudácfrica). El nombre de la formación son las iniciales de los cinco primeros Estados miembros plenos.
*Periodista uruguayo residente en Ginebra, exmiembro de la Asociación de Corresponsales de Prensa de Naciones Unidas en Ginebra. Analista Asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la