Putin pidió a EEUU y sus aliados un compromiso de no atacar a Siria

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El presidente ruso aseguró que la propuesta de su país que analizará hoy el Consejo de Seguridad de la ONU sólo será efectiva si quienes promueven un ataque «renuncian al uso de la fuerza».

Télam
Paralelamente, Damasco aceptó firmar la Convención que prohibe el uso de armas químicas, un reclamo que también le hacia Estados Unidos.

«Sin duda alguna, todo esto tendrá sentido, funcionará y podrá servir sólo en el caso de que escuchemos que la parte estadounidense y todos aquellos que lo apoyan en este caso renuncien al uso de la fuerza», afirmó Putin, citado por la agencia de noticias EFE.

Putin aseguró que cooperará tanto con Siria como con Estados Unidos y expresó su confianza de que «éste sea un buen paso para el arreglo pacífico de la crisis» siria.

«Es difícil obligar a algún país, sea Siria u otro, a desarmarse de manera unilateral si se está preparando contra él una acción de fuerza», argumentó el mandatario.

Vladimir Putin, presidente de Rusia El jefe del Kremlin expresó su confianza en que, luego de la aceptación de Siria, se amplíe el respaldo de la comunidad internacional a la propuesta rusa adelantada ayer por el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov.

«Esperamos que nuestros socios sirios, nuestros amigos tomen una decisión responsable. Y que no sólo pongan bajo control sus armas químicas, sino que acepten su posterior destrucción y se sumen a la Convención Internacional para la Prohibición de Armas Químicas», agregó.

La presión rusa pareció surtir efecto ya que al poco tiempo el canciller sirio, Walid Muallen, anunció desde Moscú que «queremos sumarnos a la Convención Internacional para la Prohibición de Armas Químicas», informó EFE.

«Estamos dispuestos a asumir todas nuestras obligaciones conforme a esa convención, incluido la entrega de datos sobre esas armas», explicó Muallen, quien viajó a Moscú para discutir la propuesta rusa para desactivar una posible intervención militar liderada por Estados Unidos.

La Convención a la que suscribiría Siria data de 1993 y fue firmada por 195 países, incluidos Estados Unidos y Rusia. Sólo siete países no habían adherido y dos la firmaron pero no la ratificaron, entre ellos Israel.

Más temprano, Putin había destacado la «reacción positiva» del canciller sirio y recordado que «es bien conocido que Siria dispone de un determinado arsenal de armas químicas y que los sirios siempre lo vieron como una alternativa a las armas nucleares de Israel».

También reveló que trató este tema con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, durante la cumbre del G20 que se celebró la semana pasada en San Petersburgo.

Putin destacó que él y Obama acordaron «actualizar este trabajo, intensificarlo y encargar al secretario de Estado (estadounidense, John Kerry) y al canciller ruso que se pongan en contacto y juntos intenten proponer una solución para este problema».

Sobre esta cuestión Muallem destacó hoy en Moscú que su país aceptó la propuesta de Rusia en un intento por «dejar sin argumentos la agresión norteamericana».

Por su parte, Lavrov afirmó hoy que Moscú y Damasco ya trabajan en un «plan concreto, claro y eficaz» para poner bajo control internacional las armas químicas sirias.

Lavrov expresó que Rusia está preparada para presentar «próximamente» su propuesta al Consejo Seguridad de la ONU y a la comunidad internacional.

A su vez, durante una conversación telefónica con el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Laurent Fabius, Lavrov calificó como «inaceptable» la propuesta de resolución que París presentará ante el Consejo de Seguridad y que está basada en el capítulo 7 de la Carta de Naciones Unidas, que alude al uso de la fuerza.

La resolución responsabilizaría abiertamente al gobierno del presidente sirio, Bashar al Assad, del posible uso de armas químicas contra la población civil, según informó la Cancillería rusa.

Obama, quien esta noche definirá su posición en un discurso a la nación, declaró ayer que analizaría suspender un posible ataque militar en Siria si el gobierno de Al Assad acepta la propuesta rusa.