La primera etapa de negociaciones de paz para Siria concluyó sin resultados

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La primera ronda de negociaciones de paz para Siria concluyó en Ginebra sin resultados y con acusaciones cruzadas entre el gobierno y la oposición, que se reunieron por primera vez desde que comenzó el conflicto hace tres años, para buscar una solución política y frenar la guerra civil.

Télam

El mediador en el proceso de paz sirio, Lakhdar Brahimi, reconoció que no hubo «ningún progreso concreto» en los ocho días que duró esta primera ronda, pero dijo que aunque ha sido un «inicio muy modesto» se puede «construir sobre esta base».

Al hacer un balance ante periodistas de la cumbre de Ginebra II, Brahimi destacó que ambas partes «se acostumbren a sentarse en la misma sala, a presentar sus posiciones y a escucharse la una a la otra», informó la agencia de noticias EFE.

El mediadior para Siria hizo además un esfuerzo por contrarrestar las declaraciones negativas del gobierno del presidente Bashar Al Assad y la oposición siria sobre la marcha de las negociaciones, que pondrán de relieve las diferencias que los separan.

Sin embargo, Brahimi dijo que «están dispuestos a implementar el Comunicado de Ginebra I para resolver crisis», en referencia a la hoja de ruta para poner fin a la guerra civil en Siria y conducir a este país hacia una transición polí¬tica.

Ginebra I es la hoja de ruta del proceso de paz para Siria acordado por Estados Unidos, Rusia y Naciones Unidas (ONU).

Para la oposición, dicho texto establece que la salida al conflicto armado es a través de un gobierno de transición, en el que no puede estar el actual presidente, mientras que el gobierno rechaza una transición sin Al Assad y pone el foco en el fin de las hostilidades.

Brahimi señaló que pese a la profunda «brecha» que separa a las partes, sigue siendo optimista de cara a la segunda ronda de diálogo convocada para el 10 de febrero próximo.

La delegación opositora aceptó esa fecha, pero la gubernamental señaló que primero debe consultar con Damasco antes de confirmar su aceptación.

Tras el fin de la primera ronda de negociaciones, el gobierno sirio acusó a Estados Unidos de interferir a través de la delegación opositora y suministrando armas a grupos rebeldes que considera moderados.

El ministro de Relaciones Exteriores sirio, Walid al Mualem, dijo en una conferencia de prensa en Ginebra que en su país no hay grupos armados moderados y que «todas son organizaciones terroristas» y los acusó de obstaculizar la ayuda humanitaria.

Al Mualem aseguró que si la oposición y quienes la apoyan quieren una solución polí¬tica para la crisis en Siria, su gobierno está listo para dar este paso.

«Esta semana hemos sido pacientes, hemos mantenido conversaciones serias, pero somos conscientes de que estamos hablando con ellos y con aquellos que están detrás de ellos. Si los que están detrás de ellos quieren una solución polí¬tica, nosotros estamos listos», dijo Al Mualem en referencia a Estados Unidos y otros paí¬ses que apoyan a las fuerzas opositoras sirias.

Por su parte, el presidente de la opositora Coalición Nacional Siria, Ahmed Yarba, afirmó que el gobierno de Al Assad se encuentra en «el principio de su fin».

«La aceptación del régimen de sentarse en la mesa de negociaciones es el principio de su fin», dijo el dirigente opositor, que encabezó la delegación opositora en el proceso de paz, pero no participó directamente en las negociaciones.

En tanto, el portavoz de la oposición -representada en este proceso por la Coalición Nacional Siria (Cnfros)-, Louay Safi, admitió hoy que esta alianza intentará ampliarse para incorporar a más grupos opositores, pero «sin injerencias exteriores».

Estados Unidos y los llamados «Amigos de Siria» (11 países en total) dejaron hoy en claro que mantendrían su respaldo a la CNFROS, de la que destacaron -en un comunicado emitido poco después de la clausura de la ronda- su «enfoque constructivo» en este proceso.

«Alentamos a la Coalición a seguir ampliando la delegación de la oposición», declararon Egipto, Francia, Alemania, Italia, Jordania, Catar, Arabia Saudí¬, Turquí¬a, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido, además de Estados Unidos.

Incluso Rusia, aliada incondicional del Gobierno sirio, parece estar dispuesta a contribuir a la credibilidad de esta coalición opositora, a cuyo presidente recibirá el martes próximo el ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov.