La politización de la crítica

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Maryclén Stelling

En la búsqueda de explicaciones y de posibles salidas a la polarización, decidimos abordar el tema que hoy nos convoca la politización de la crítica, en tanto capacidad y ejercicio analítico reflexivo.

Para descubrir o concluir que en un contexto político polarizado y, sin embargo,  sometidos a un discurso dominante, que asocia democracia con  consenso, relaciona polarización con división, extremismo y radicalidad, inestabilidad y destrucción de la propia democracia,  prácticamente hemos perdido la capacidad de mirarnos bajo otra óptica que no sea la polarización que nos atrapa y encasilla. Desde allí creemos que nos conocemos y conocemos “al otro”.Venezuela: oposición eleva presión por ayuda humanitaria | AP News

En tal sentido, es importante demandarnos si la polarización es contraria a la democracia y al pluralismo. Cuestionar además aquel discurso dominante que asocia democracia con  consenso, vinculando además polarización con división, inestabilidad y destrucción de la democracia.  La  polarización,  asociada  al  extremismo,  la  radicalidad  y  la  intransigencia, aparece como la negación de la democracia, que a su vez es identificada con el consenso centrista, el diálogo y la templanza. Frente a esta suerte de determinismo otros autores abordan este tema desde otros presupuestos, partiendo de  otra concepción de lo político basado en el conflicto.

Argumentando además que no necesariamente la polarización es sinónimo de antagonismo, ni de menoscabo del pluralismo y contraria a la democracia.  El discurso dominante, que asocia democracia con  consenso, vincula polarización con división, inestabilidad y destrucción de la democracia convirtiéndola en un término negativo.  En una suerte de demonización se la relaciona con extremismo y radicalidad; con división, inestabilidad y destrucción de la democracia. Sin querer queriendo ello nos conduce a otras interrogantes

¿Es la polarización contraria a la democracia y al pluralismo?   ¿Es negativa la polarización?   Basados en el conflicto y el discurso dominante, argumentamos que no necesariamente la polarización es sinónimo de antagonismo, ni de menoscabo del pluralismo y menos aún de la democracia.

Hoy día se enfoca la polarización en el contexto de otra perspectiva sobre la relación entre política y conflicto y, por tanto, entre democracia y pluralismo.