La niñez palestina masacrada

Un genocidio que Israel niega, pero el mundo condena

Sergio Ferrari

 

El Gobierno de Israel y sus fuerzas de seguridad han cometido y siguen cometiendo crímenes de guerra y de lesa humanidad contra niñas y niños palestinos. Y por ello deben responder.

Esta es la principal conclusión de un informe presentado el 23 de junio por la Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas encargada de darle seguimiento a las presuntas violaciones y abusos de derechos humanos en el Territorio Palestino Ocupado (Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este), así como el derecho humanitario internacional. La Comisión debe velar también por los derechos humanos de los palestinos que viven en el propio Estado de Israel (https://www.ohchr.org/sites/default/files/documents/hrbodies/hrcouncil/coiopt/2606092S.pdf).

Creada en mayo de 2021 por el Consejo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, Suiza, esta Comisión investiga, específicamente, “todas las causas subyacentes de las tensiones recurrentes, la inestabilidad y la prolongación del conflicto, incluso la discriminación y la represión sistemáticas basadas en la identidad nacional, étnica, racial o religiosa”.

En diciembre de 2023, dos meses después del inicio de la nueva fase del conflicto en Gaza, la República de Sudáfrica le solicitó a la Secretaría de la Corte Internacional de Justicia que abriera un proceso contra el Estado de Israel “en relación con presuntas violaciones en la Franja de Gaza de las obligaciones derivadas de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio” (https://www.icj-cij.org/fr/node/204091).

En enero de 2024, la Corte consideró “plausible” que Israel hubiese cometido violaciones contra dicha Convención y entonces ordenó que el Estado de Israel garantizara, “con efecto inmediato”, que sus fuerzas no cometieran ninguna de las violaciones prohibidas por la Convención.

Ese mismo mes, la organización no gubernamental (ONG) de derechos humanos Amnistía Internacional denunció en su informe “Es como si fuéramos seres infrahumanos” el “genocidio de Israel contra la población palestina de Gaza”. (https://www.amnesty.org/es/latest/news/2024/12/amnesty-international-concludes-israel-is-committing-genocide-against-palestinians-in-gaza/).

Según Naciones Unidas, genocidio refiere a cualquier acto llevado a cabo “con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”, como matar, dañar física o mentalmente, o provocar destrucción física total o parcial de propiedad o territorio, entre otros (https://www.un.org/en/genocide-prevention/definition).

 Abusos inapelables

El informe de la Comisión de casi un centenar de páginas recoge abundante documentación entre el 7 de octubre 2023 y el 31 de marzo de 2026 sobre muertes, heridas, hambre, tortura, así como la destrucción de escuelas, hospitales y otras estructuras esenciales para la infancia. Es el primero elaborado por un órgano onusiano dedicado en particular a los crímenes y violaciones contra la infancia palestina.

Miles de refugiados, muchos de ellos niños, siguen deambulando por el territorio palestino. Foto:Alaa-Badarneh_UNICEF.

Afirma que “las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes son responsables de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, incluida la persecución, en Gaza”. Además, que en Cisjordania, territorio que incluye Jerusalén Oriental, “se han cometido crímenes de guerra”. Con este veredicto, la Comisión amplía una investigación precedente centrada específicamente en la Franja y donde ya se hablaba de “genocidio”.

Más de 20 mil niños palestinos murieron y más de 44 mil resultaron heridos entre octubre de 2023 y octubre de 2025, aproximadamente 30% de todas las muertes en el territorio palestino ocupado. Muchos de esos niños, alega la Comisión, murieron durante ataques aéreos con explosivos de gran potencia y amplio radio de impacto. También ha habido casos de niños alcanzados por disparos en la cabeza o el torso provenientes de drones, francotiradores y otros tipos de armas.

Los expertos que elaboraron el documento afirman que las pruebas reunidas revelan un patrón de conducta destinado a destruir la continuidad biológica y el futuro de la población palestina en Gaza. La investigación se basó en entrevistas y grupos de discusión con víctimas y testigos, incluidos numerosos menores; informes médicos; análisis forenses; fotografías y videos y material de fuentes abiertas sometido a procesos de verificación digital.

Infancia sin escuelas ni hospitales

El informe de Naciones Unidas también documenta la destrucción de instalaciones esenciales para la supervivencia y el desarrollo de la infancia y la juventud, como escuelas, universidades, hospitales y orfanatos. El 97% de los establecimientos escolares de Gaza han sido destruidos y el 95% de las universidades resultaron afectadas. De las 38 universidades palestinas, 22 fueron completamente demolidas. Trágica realidad que no solo priva a la niñez y la adolescencia de su derecho a la enseñanza, sino que además socava las bases sociales e intelectuales de la sociedad palestina y su futuro.

La guerra cobró un precio inimaginable de los niños de la Franja de Gaza. Foto: Eyad El-Baba,UNICE

Al 1 de octubre de 2025 ya se habían registrado 151 muertes por desnutrición y más de 1.000 amputaciones. Chris Sidoti, miembro de la Comisión, relató el caso de una niña de doce años con enfermedad celíaca que murió por desnutrición aguda. Según Sidoti, durante el asedio militar esa niña no pudo acceder a alimentos sin gluten ni recibir el tratamiento adecuado. La solicitud para evacuarla de Gaza con fines médicos fue aprobada con retraso y llegó dos semanas después de su muerte.

“La protección, el cuidado y la supervivencia de los niños palestinos y de las mujeres embarazadas están estrechamente vinculados al derecho fundamental del pueblo palestino a la autodeterminación”, afirmó el portavoz de la Comisión. Quien agregó que, “al atacar a los niños, Israel está erosionando la estructura fundamental de la sociedad palestina”.

Drama siempre actual

Las violaciones contra la infancia palestina, afirma la Comisión, continuaron después de la tregua anunciada en octubre de 2025. Desde entonces hasta el presente, todos los días un niño murió asesinado por las fuerzas israelíes. En total, 265 niños en ocho meses. “Cifra absurda y devastadora”, alegó un alto funcionario del Fondo de las Naciones Unida para la Infancia (UNICEF), especialmente si se tiene en cuenta que estos asesinatos ocurren durante un periodo supuestamente definido para la contención y la protección impuestas por la tregua.

Fuentes de la ONU basadas en cifras oficiales comunicadas por las autoridades sanitarias hablan de 1.000 hombres y mujeres palestinos muertos y 3.100 heridos en la Franja desde que comenzó el alto el fuego. Entre los abusos documentados por la Comisión de Investigación figuran torturas, tratos inhumanos y degradantes y violencia sexual y de género, así como ataques contra instalaciones sanitarias y educativas.

En Cisjordania, un adolescente de 14 años herido de bala murió desangrado después de 45 minutos sin asistencia médica porque los soldados israelíes impidieron que la madre del menor y una ambulancia se acercaran para ayudarlo. Esta investigación identificó a la unidad militar que operaba en la zona en el momento de los hechos.

En sus conclusiones, los relatores independientes de la ONU le piden a la comunidad internacional que adopte medidas para garantizar la rendición de cuentas por las violaciones cometidas por Israel contra la niñez palestina.

Entre sus recomendaciones específicas, investigar mediante tribunales nacionales y el principio de jurisdicción universal a individuos y organizaciones bajo sospecha de participar en actos de violencia y otras formas de ilegalidad. Así como cumplir con la orden de arresto de la Corte Penal Internacional contra el primer ministro Benjamín Netanyahu y su ex ministro de defensa, Yoav Galant. Convoca a emplear todos los medios razonablemente disponibles para prevenir el genocidio, los crímenes de guerra y de lesa humanidad y suspender las transferencias de armas, equipos o material militar que puedan utilizarse para violar el derecho internacional.

Finalmente, y no menos importante, exige que se asegure que las decenas de miles de niños afectados no queden reducidos a estadísticas. Como advirtió la Comisión al presentar su informe final, a estos niños hay que verlos como individuos, con identidad propia, con vidas que estaban viviendo y con futuros que ahora han quedado truncados para siempre.

*Periodista, investigador y analista argentino, radicado en SuizaColaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)