Protestas en Perú por alzas de combustible y reclamos laborales

Las protestas sociales en Perú en los primeros días de gobierno de Keiko Fjimori combinaron paros de transportistas en varias regiones y una movilización sindical en Lima. El principal detonante regional ha sido el encarecimiento de los combustibles, con impacto directo en las tarifas de transporte, el abastecimiento y el costo de la canasta básica.

Desde el 10 de agosto se registraron acciones de protesta en Ucayali, Tacna, Loreto, Arequipa y Puno, según el seguimiento de la Defensoría del Pueblo. Ucayali concentró la mayor tensión, con una huelga indefinida y bloqueos que afectaron la circulación y el acceso a bienes esenciales.

En Pucallpa, organizaciones sociales y gremios de transporte bloquearon tramos de la carretera Federico Basadre, mientras que en Loreto hubo interrupciones en la ruta Nauta-Iquitos. Los transportistas reclaman medidas urgentes frente al aumento del diésel y la gasolina, que elevó los costos operativos y amenaza con trasladarse a pasajeros, alimentos y mercancías.

Precios de combustible en el centro

Entre las demandas figuran la reducción del precio de los carburantes, la reactivación del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles y una rebaja o exoneración temporal del Impuesto Selectivo al Consumo. Los gremios también plantean respuestas ante la inseguridad en carretera y cambios regulatorios para el transporte de carga.

Por otra parte, la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) movilizó a miles de personas el 13 de agosto en Lima contra iniciativas que, denuncian, podrían flexibilizar o recortar derechos laborales. La central exige limitar las facultades legislativas del Ejecutivo en materia laboral, garantizar recursos para EsSalud y el sistema previsional, reforzar a Sunafil y definir criterios para aumentos periódicos del salario mínimo y las pensiones.