La corrupción galopante y la lenta e inevitable caída de Javier Milei

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Aram Aharonian

La imagen del presidente libertario Javier MIlei y de su gestión cae en todas las encuestas desde antes del escándalo que rodea al jefe de gabinete  Manuel Adorni, y se profundiza a medida que avanza la causa judicial en su contra. Si la oposición capitaliza o no esa curva en descenso es materia de discusión, tanto como la capacidad de recuperación del mandatario, hoy por hoy oteando si los niveles en los que se encuentra le permiten aspirar a su reelección.

La imagen del presidente sigue cayendo y eso abre el abanico a la posibilidad de cambio, pero todavía no hay nadie que lo capitalice directamente. Pero la caída de la imagen de  Milei es un punto de partida para el 2027. “La exacerbación del presidente Javier Milei y el matiz depresivo que se insinúa en su hermana corren paralelos a la dificultad de Adorni por dejar en reposo la máquina de empeorarlo todo, sin por ello perder el tono de superioridad que vuelca contra quienes suponía que acudirían en su rescate” señala Horacio Verbitsky.Los Milei ponen a prueba el poder de la libertad

A 17 meses de la elección presidencial está por verse el efecto sobre el electorado que tendrá tanto estrépito y tal cantidad de dólares que circulan por donde no deben. Una porción creciente de mileiismo ya dice sin reparos que la ofensiva de Patricia Bullrich apunta directamente contra la Zarina (Karina Milei). Y él decodifica: si vienen por mi hermana, después vienen por mí. Todo un razonamiento. En la reunión de gabinete, con asistencia de Adorni, Milei refutó las observaciones, pero también los temores, de sus colaboradores: “No lo voy a liquidar por ganar una elección”. Esto indica que los secretos del vocero son más graves de lo que creemos.

 A esta altura casi podría afirmarse que Milei representa una transición en la política argentina. Hacia dónde o hacia qué es aún difícil de estimar. En todo caso, esa salida es la que está en disputa. Los datos más alarmantes para el gobierno los dieron las encuestas que encumbraran a Milei: un 71.2 por ciento de argentinos asegura que la corrupción compromete a miembros del gobierno. Ninguna caída anterior había durado tanto tiempo: intención de voto, imagen, gestión. Son seis meses, medio año de caída que por goteo va desgastando.

La cuestión económica ya era preocupación hace varios meses: el tema del ingreso junto con el desempleo, el miedo a que el salario siga perdiendo frente a la inflación y tener que buscar un segundo trabajo -tarea harto difícil- era lo que más aparecía. Ahora se suma el tema corrupción que estaba muy abajo como principal problema. El caso Adorni puso a la corrupción entre las dos primeras preocupaciones entre los encuestados . Hay un impacto concreto y significativo y es la aparición de la corrupción como preocupación en paralelo a la imagen negativa de Mile… que se sigue hundiendo.

El último sondeo de Atlas Intel y la agencia Bloomberg, concluyó que el 35.5 por ciento aprueba el desempeño del presidente mientras que el 63 por ciento se manifestó en contra. Es el porcentaje de rechazo más alto por segundo mes consecutivo. A la segunda pregunta, “¿Cuál es tu evaluación del Gobierno?”, el 59.3 por ciento respondió “malo o muy malo”; el 30.6 por ciento dijo “excelente o bueno”, mientras que el 10.1 por ciento consideró que es “regular”.

Cuesta abajo

Javier Milei es golpeado en la cara con un micrófono por periodistaPara la mayoría de los 1200 encuestados  la gestión mileísta es pésima. Un 53,8 por ciento la calificó como “muy mala” y un 11,5 por ciento como “mala”: entre ambas categorías suman un 65,3 por ciento de desaprobación. El rechazo es mayoritario en todos los segmentos etarios y educativos.

Entre los encuestados de 30 a 49 años, la desaprobación alcanza el 73,2 por ciento y la aprobación apenas llega al 26,1 por ciento. Entre los mayores de 50 años, el rechazo es del 67 por ciento y el apoyo del 32,2 por ciento. En el segmento de 16 a 29 años, el más favorable al gobierno, la desaprobación alcanza el 48 por ciento y el respaldo el 46,4 por ciento, mientras que un 5,6 por ciento no emitió opinión.

La consultora Zuban Córdoba hizo un ranking de imagen de dirigentes con resultados sorprendentes. Encabezado por Axel Kicillof, el segundo lugar es para la vicepresidenta Victoria Villarruel; el tercero para Patricia Bullrich; el cuarto para Sergio Massa; el quinto para Myriam Bregman y recién el sexto para Milei. Con 72.1 por ciento de imagen negativa Manuel Adorni quedó en el último lugar, en tanto que Karina Milei es la segunda con peor imagen con 66.3 por ciento de rechazo. Maurcio Macri la sigue con 62.8 por ciento y Sergio Massa, que subió en la positiva, tiene 55.5 por ciento de imagen negativa (fue el derrotado por MIlei en las elecciones anteriores).

La corrupción pasó a encabezar el ranking de las principales preocupaciones de los ciudadanos. Le siguen en el ranking de los problemas del país la desocupación, con el 18,3 por ciento (15,7 por ciento entre los varones y 21,3 por ciento entre las mujeres), y la pobreza, con el 16,1 por ciento (15,9 y 16,3 por ciento, respectivamente). La inflación quedó relegada al 12,2 por ciento. Mucho más atrás aparecen educación (6,8 por ciento), inseguridad (6,1 por ciento), vivienda (1 por ciento) y salud (0,3 por ciento).

Los medios del mundo empresario global -Moody´s, Barclays, Financial Time y The Economist – plantearon que la economía no responde, que no hay reactivación, que el consumo y la recaudación disminuyen, que hay crisis de empleo y salarios. Al mismo tiempo dijeron que en el plano político, el gobierno se ve envuelto en fuertes internas y vergonzosos escándalos de corrupción.

Desde sus bancos, los calificadores de riesgo dijeron que el fracaso económico se mezcló con una crisis política en la que el gobierno perdió respaldo en la sociedad.  Cuando los organismos financieros difundieron estos panoramas, la senadora Bullrich ya había comenzado sus encuentros furtivos con Mauricio Macri.

Pero Bullrich hizo su propia evaluación: Si Milei mide 35 o 37 por ciento, lo más lógico es pensar que el 30 por ciento que lo votó en primera vuelta,  humildes y de origen peronista, lo abandonó y que sólo le queda el 30 por ciento que votó a Bullrich en primera vuelta y en segunda a Milei, que en definitiva es el voto histórico del neoliberal PRO. Bullrich consideró que esos votos eran de ella y en ello se basó para su ultimátum: se va Adorni o me voy yo. Desde Estados Unidos Milei respondió indignado a través del diario La Nación+. “Ni en pedo (borracho) se va Adorni”.

La corrupción

La corrupciòn an Andis: Spagnuolo, Karina y los Menem

Las que más preocupan a los hermanos Milei son la criptoestafa presidencial de $Libra y el escándalo de los sobornos en la compra de medicamentos para discapacitados a través de la Administración Nacional de Discapacidad (ANDIS) que descubrió la participación dolosa de Karina, hermana del mandatario y Secretaria General de la Presidencia, del presidente de Diputados Martín Menem y su primo, asesor presidencial, Eduardo Menem.

Sin contar los viajes de Milei a Israel el 18 de abril y el viaje más reciente a Miami, para participar de la 29° Conferencia Anual del Instituto Milken, el Estado gastó más de 3.690 millones de dólares sus viajes, con los que intentaba mostrar que su presencia era importante en las grandes decisiones mundiales.

Reelección

La cortoplacista y complacientes política de los medios hegemónicos argentinos,  que daban por reelecto a Milei luego de obtener el voto del 25% del padrón general y haber perdido la elección provincial en Buenos Aires, ahora cree que difícilmente sea reelecto si no mejora radicalmente las condiciones económicas de los asalariados formales e informales, los jubilados, en suma, de la mayoría de la población. Esto, sin antes analizar cuáles son las alternativas, pues la elección es entre un número limitado de posibles futuros gobernantes.

Ante ese panorama aparecen aspirantes por derecha y por izquierda, y revive el peronismo que, tal vez olvidando las enseñanzas del fundador del movimiento, parece creer que basta con una buena estrategia electoral y un poco de suerte. 

Según los medios, para el máximo dirigente empresario Paolo Rocca (ítalo-argentino, CEO del Grupo Techint, que dirige Tenaris, Ternium, y otras compañías que operan en ingeniería, construcción, y el sector energético), lo mejor para la Argentina y sus negocios es que a Milei lo suceda alguien como el empresario neoliberal Mauricio Macri, que fracasó como presidente en 2015-2019, o Patricia Bullrich, exsecretaria de Seguridad, conocida represora de trabajadores, jubilados y estudiantes, con oficio para tejer en el poder y seducir el voto de la derecha, pero que le cuesta mucho esbozar un plan de gobierno y superar un discurso básico de represión, y también  una sonrisa.

Sergio Mssa y Axel Kiciloff

La derecha no ha tenido demasiada suerte. Tras elegir a Horacio Rodríguez Larreta como candidato (sacó 10% de los votos) y luego a Bullrich, que quedó fuera del balotaje entre Milei y Sergio Massa, los planes de buscar un candidato del interior del país tampoco dieron resultado: esbozaron la candidatura del gobernador de Córdoba Juan  Schiaretti, pero perdió en su propia provincia.

En crisis, el peronismo ofrece la receta agria con un listado de nombresque desfila por medios y redes sociales: Miguel Ángel Pichetto, Guillermo Moreno, Sergio Massa, Sergio Uñac y, por supuesto  Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires , ahogado por el Ejecutivo nacional, y con su candidatura jaqueada por la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que insiste en candidatear a su hijo Máximo Kirchner.

Mientras, muchos miran más hacia la izquierda, hacia la dirigente trotskista Myriam Bregman, y abren oídos a ideas y propuestas más radicales, a las medidas más duras. El escenario político está muy fragmentado, pero aún falta un año y medio para las próximas elecciones, No hay, ni mucho menos, clima electoral en la gente.  Si la imagen de Milei sigue cayendo y su imagen muy mala sigue creciendo, ese vasto sector de la población (y del electorado) va a querer cualquier cosa para que no gane Milei… ni Patricia Bullrich.

Pero aún no se vislumbra un dirigente con carisma, ideas y sobre todo fuerza popular que encabece esa mayoría que muestra su descontento con las ideas y el gobierno del libertario de la motosierra… y de los escándalos de corrupción.

 

*Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Creador y fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)