Irán acusa a Emiratos de apoyar la ofensiva de EEUU e Israel

En una reciente declaración, el canciller iraní Abbas Araqchi aseguró que Teherán cuenta con “amplias pruebas” de que Estados Unidos e Israel utilizaron el territorio y los cielos de Emiratos Árabes Unidos para atacar a Irán durante la ofensiva sorpresa del 28 de febrero. El jefe de la diplomacia iraní sostiene que, en algunos casos, EAU habría llegado incluso a participar directamente en operaciones militares contra el país persa, rompiendo cualquier apariencia de neutralidad.

Según Araqchi, Emiratos habría facilitado bases, instalaciones, espacio aéreo y apoyo logístico al dispositivo militar estadounidense-israelí en la región. Estas acusaciones se producen después de que Irán denunciara que parte de los ataques contra su infraestructura se lanzaron desde zonas cercanas a Dubái y Ras al Jaima, donde operan sistemas militares estadounidenses.

El ataque del 28 de febrero y la escalada regional

La ofensiva del 28 de febrero marcó un punto de inflexión: Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra objetivos en suelo iraní, provocando centenares de muertos, entre ellos dirigentes políticos y civiles. En respuesta, Irán activó una campaña de represalias con misiles y drones contra bases estadounidenses en varios países del Golfo, así como contra posiciones israelíes, abriendo una fase de guerra abierta.

Teherán afirma que sus represalias se concentraron en objetivos militares, mientras denuncia que la coalición estadounidense-israelí ha golpeado infraestructuras civiles, escuelas y hospitales, con un elevado saldo de mujeres y niños muertos. El gobierno iraní ha llevado estas denuncias a la ONU, calificando los ataques contra civiles de crímenes de guerra y exigiendo responsabilidades internacionales.

De la neutralidad prometida a la sospecha sobre EAU

Hasta hace pocos meses, Emiratos sostenía públicamente que no permitiría el uso de su espacio aéreo, territorio o aguas en acciones militares hostiles contra Irán ni proporcionaría apoyo logístico para tal fin. Sin embargo, informes periodísticos y filtraciones de inteligencia han apuntado a ataques “encubiertos” emiratíes contra instalaciones en Irán durante la ofensiva de Estados Unidos e Israel, entre ellos golpes contra infraestructuras energéticas.

Medios occidentales han recogido versiones según las cuales Washington habría acogido con satisfacción la contribución discreta de EAU, mientras servicios de inteligencia israelíes habrían mantenido reuniones en territorio emiratí para coordinar operaciones contra Irán. Teherán interpreta este giro como la confirmación de que Abu Dabi ha pasado de socio económico a pieza activa del arco militar alineado con Estados Unidos e Israel.