Injerencia israelí en balotaje: denuncia de Petro

Petro denuncia injerencia israelí en el balotaje colombiano al asegurar que dinero vinculado a Benjamín Netanyahu estaría financiando la campaña del derechista Abelardo de la Espriella. El mandatario afirma que esos recursos, canalizados con apoyo de autoridades de EE.UU., aliados políticos y narcotraficantes, buscan perjudicar al izquierdista Iván Cepeda en la segunda vuelta presidencial.

Según su mensaje en X, Petro sostiene que “dinero de Netanyahu” está llegando a Colombia para “comprar votos” a favor de De la Espriella, a quien presenta como defensor de los “genocidas” en referencia al gobierno israelí y la guerra en Gaza. El presidente vincula esa supuesta financiación a autoridades estadounidenses, aliados políticos locales y redes del narcotráfico, configurando un esquema de injerencia externa en el balotaje.

Petro asegura que la información que respalda su denuncia “está comprobada por grabaciones verificadas por informática forense”. No obstante, hasta ahora no se han hecho públicas esas pruebas, lo que ha alimentado un fuerte debate sobre la solidez de las acusaciones y su impacto político y diplomático.

Contexto del balotaje

Las elecciones presidenciales llevaron a segunda vuelta a Abelardo de la Espriella, de derecha, y al senador de izquierda Iván Cepeda, aliado de Petro. En la primera ronda, De la Espriella obtuvo alrededor del 43,7% de los votos, mientras Cepeda se situó cerca del 41%, dejando una diferencia de poco más de 650 000 sufragios de cara al balotaje del 21 de junio.

De la Espriella, abogado mediático y admirador confeso de Donald Trump, parte como favorito según varios análisis, mientras Cepeda intenta remontar con un discurso centrado en la defensa de la democracia y en la denuncia de supuestas irregularidades electorales. El estrecho margen ha incrementado la tensión y ha convertido cualquier señal de injerencia extranjera en un tema especialmente sensible.

Señalamientos sobre compra de votos

Las acusaciones de injerencia israelí en el balotaje se suman a denuncias previas de Petro sobre compra masiva de votos por parte de la campaña de De la Espriella. El presidente ha hablado de pagos de entre 150 000 y 200 000 pesos por sufragio, y de un esquema de financiación indebida que podría alcanzar decenas de millones de dólares, aunque sin detallar públicamente las pruebas.

En respuesta, De la Espriella acusó a Petro y a Cepeda de intentar “robarse” la elección y de desprestigiar el proceso electoral. Su campaña sostiene que las instituciones colombianas garantizan transparencia y que los señalamientos del gobierno buscan poner en duda los resultados de cara a la segunda vuelta.

Reacciones y polarización

Las denuncias de Petro sobre injerencia israelí en el balotaje han provocado fuertes reacciones internas e internacionales. Algunos críticos califican el lenguaje del mandatario como cargado y potencialmente antisemita, y subrayan que no se han presentado evidencias concluyentes ante la opinión pública o las autoridades electorales.

Simultáneamente, sectores afines al gobierno interpretan las acusaciones como un intento de defender la soberanía colombiana frente a una supuesta estrategia coordinada entre Israel, EE.UU. y actores criminales, en línea con otros casos de injerencia denunciados en Centroamérica y la región. En este clima, Colombia se encamina a una segunda vuelta marcada por la desconfianza y la fuerte polarización política.