Frontera cerrada en Táchira: fuertes operativos, quejas de Bogotá y acusaciones de Maduro a Uribe

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Télam

Soldados de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de Venezuela reforzaron los operativos de seguridad en una zona de la frontera con Colombia en busca de paramilitares, contrabandistas y acusados de otros delitos, apenas horas después de que el presidente Nicolás Maduro extendiera el estado de excepción en Táchira y cerrara sin plazo los pasos hacia el país vecino.

La medida fue acompañada por una nueva acusación de Maduro contra el ex mandatario colombiano Alvaro Uribe, a quien responsabilizó por “coordinar asesinatos” en la zona, por la queja del presidente Juan Manuel Santos porque el cierre “solo favorece a los delincuentes” y por la advertencia de la oposición venezolana acerca de la posibilidad de que el cierre sirva como excusa para suspender las elecciones legislativas.

«A la mañana de este sábado comenzó el primer día de estado de excepción en las zonas fronterizas con la activación de más de 2.000 efectivos de la FANB», informó la estatal Agencia Venezolana de Noticias.

El rastreo “casa por casa” se cumple en una zona del estado de Táchira «invadida» ilegalmente por alrededor de 1.900 familias, cuyos integrantes son en un «90 % de origen colombiano», agregó, y aseguró que «aquellos que no estén legales en Venezuela tendrán que retornar a Colombia».

Maduro declaró anoche el estado de excepción en Táchira por 60 días prorrogables por otros 60 y cerró «hasta nuevo aviso» en esa localidad todos los pasos hacia y desde Colombia, a cuyas autoridades nacionales convocó de urgencia para acordar un nuevo régimen sobre el tránsito bilateral de personas y mercaderías.

«Esta frontera queda cerrada hasta nuevo aviso, hasta que regularicemos nuestra vida económica-social», dijo Maduro tras confirmar que su decisión se tomó debido a una emboscada sufrida el miércoles por miembros de una patrulla militar.

Tres militares y un civil fueron tiroteados ese día en Táchira por supuestos contrabandistas o paramilitares.

Los soldados de la FANB se sumaron poco antes del amanecer al llamado Operativo de Liberación y Protección del Pueblo (OLP) que Maduro inició este mes en Caracas y otras ciudades dentro de las acciones estatales de lucha contra el hampa.

El general de división Temístocles Morantes Torres, encargado del OLP en Táchira, explicó a la agencia de noticias estatal que «muchas de las personas» que habitan en la «zona invadida» revisada por los soldados «mantienen acciones delictivas y estructuras paramilitares en Venezuela».

Táchira, agregó el general, «es de gran influencia para el resto del país y al tomar el control (del estado) creemos que se incidirá en la situación que se vive actualmente con los alimentos», en alusión a un severo desabastecimiento de alimentos y otros productos que salen de contrabando de Venezuela hacia Colombia.

Venezuela y Colombia comparten una compleja frontera de 2.219 kilómetros en la que existe una fuerte actividad de contrabando de todo tipo de productos, sobre todo desde Venezuela hacia Colombia, debido a la gran diferencia de precios entre ambos países que deja amplios márgenes de ganancia a los contrabandistas, enormes en el caso del combustible.

Desde el Palacio de Miraflores, Maduro anunció las medidas en busca de “restablecer el orden, la paz, la tranquilidad, la justicia y una frontera verdaderamente humana”.

En la misma línea, Maduro puso en marcha una serie de prácticas hace semanas, como cerrar la misma frontera durante la noche, a la que se sumó el miércoles un «operativo especial» para capturar a los responsables de herir a estas cuatro personas, búsqueda para la que ha recibido apoyo desde el lado colombiano.

El mandatario bolivariano aseguró que la decisión de declarar el estado de excepción en la zona la tomó «obligado por las circunstancias» derivadas del «ataque masivo» del miércoles y advirtió que la misma «faculta ampliamente» a las autoridades para, dijo, «restablecer con la Constitución el orden, la paz, la convivencia» en esta región.

Además, denunció que el ex presidente Uribe estuvo ayer en el departamento de Arauca, fronterizo con el estado venezolano de Apure (oeste), para «coordinar asesinatos» y «crímenes» en contra de Venezuela.

«Aquí está el cínico, el rey de los falsos positivos y de las masacres en Colombia, Álvaro Uribe Vélez, anunciando que está en el Arauca, cuidado. Atención en Apure: cuando Uribe Vélez va a la frontera va a coordinar asesinatos, crímenes contra Venezuela. Así lo denuncio», dijo Maduro, duro crítico del colombiano desde hace años.

Desde Colombia, en tanto, el presidente Juan Manuel Santos consideró que el cierre indefinido de la frontera beneficia a la delincuencia, y afirmó que tratará de hablar con Maduro para solucionar cuanto antes esa situación.

«Cuando hay coordinación los únicos que pierden son los delincuentes; cuando se cierra la frontera y no hay coordinación los únicos que ganan son los delincuentes», advirtió Santos, que encabezó en Bucaramanga un consejo de ministros.

El mandatario se preguntó “cuál es la verdadera razón detrás de esas medidas, de los estados de excepción que decretaron” y afirmó que su administración entiende la preocupación de Venezuela por el ataque contra los militares pero no comparte el cierre de la frontera.

«Si es por cuestiones de seguridad, la respuesta no debería ser cerrar la frontera; debería ser más bien colaborar en forma más eficaz con las autoridades colombianas porque tenemos los mismos objetivos, tenemos los mismos intereses», afirmó.

Enumeró luego los «muchos inconvenientes», el «malestar» y el «inmenso costo económico que tiene cerrar la frontera», y manifestó su deseo de que se pueda «encontrar una solución lo más rápido posible a esta situación».

Parte de esas salidas a la situación podrán discutirse el miércoles, en el encuentro que mantendrán las cancilleres Delcy Rodríguez (Venezuela) y María Angela Holguín (Colombia), que ayer ya conversaron en Costa Rica, en el marco del Foro de Cooperación América Latina-Asia del Este (FOCALAE).

Los dos países acordaron celebrar una reunión el 14 de septiembre para tratar asuntos como el contrabando y la inmigración ilegal, pero a pedido de Maduro se adelantó para el miércoles próximo la charla entre las diplomáticas.