Evo cuestiona a Estados Unidos por negativa a extradición de «Goñi»

22

El presidente boliviano dijo que Estados Unidos no respeta «la soberanía latinoamericana» por no repatriar a Gonzalo Sánchez de Lozada, quien está acusado de genocidio por la represión destada en 2003.

Telam

Estados Unidos rechazó la extradición del ex mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada (2002-2003), acusado por la Justicia boliviana de genocidio por la represión de una rebelión popular que dejó 67 muertos y unos 400 heridos, y hoy el presidente Evo Morales «rechazó rotundamente» esa decisión.

«No es posible que digan, mediante una carta, que la sociedad civil no puede ser responsable de las acciones militares; rechazo rotundamente, no comparto esos términos del gobierno de Estados Unidos», subrayó Morales, citado por la agencias noticiosas Europa Press y estatal boliviana ABI.

En su opinión, «con estos pretextos» Estados Unidos se está convirtiendo en «el refugio de los delincuentes» y en «el paraíso de la impunidad».

Morales, visiblemente molesto en la clausura de un curso militar en Sanandita, Tarija, confirmó la recepción de una nota del gobierno del presidente demócrata Barack Obama, en la que justifica su negativa a extraditar a Sánchez de Lozada y varios de sus ministros refugiados en Estados Unidos tras abandonar el poder en Bolivia el 17 de octubre de 2003.

Morales agregó que desde que dirige los destinos del país (2006) pudo advertir que las Fuerzas Armadas, cuando se les da la misión de servir al pueblo, «están al servicio del pueblo». Por ello, concluyó que en anteriores gestiones hubo «un mal uso de las Fuerzas Armadas».

La justicia boliviana acusa al ex presidente de ordenar a la fuerza pública reprimir a las masas que a fines de 2003 se rebelaron en las ciudades de La Paz y El Alto contra la decisión oficial de exportar gas a Chile.

El presidente Morales señaló que es «sencillo» darse cuenta que un país que «nunca respetó la dignidad y soberanía de Latinoamérica no podía extraditar a quiénes hicieron daño a Bolivia», y agregó que quienes creyeron lo contrario «se equivocan».

«Creen que Estados Unidos va a devolver a estos delincuentes que cometieron delitos de lesa humanidad; imposible, pero deberíamos preguntarnos: ¿acaso el gobierno de Estados Unidos ha ratificado el tratado de Derechos Humanos (de San José de Costa Rica)?, nunca, jamás», enfatizó.

Asimismo lamentó que algunos analistas políticos observen, en cambio, ciertas fallas en la gestión de extradición que hizo el gobierno boliviano y, más aún, echen la culpa a las Fuerzas Armadas bolivianas.

Finalmente, hizo un llamado al pueblo norteamericano para que sus gobiernos «sepan respetar la dignidad de los pueblos y a los países, que surgen con un nuevo pensamiento, que viene del sufrimiento y de la lucha de los movimientos sociales en Bolivia y en toda Latinoamérica».

Junto a Sánchez de Lozada, Washington dio refugio a sus ministros Carlos Sánchez Berzaín, Jorge Berindoague y Guido Añez.

En mayo de 2009 se inició el juicio oral en contra de Sánchez de Lozada, y el 30 de agosto de 2011, la Corte Suprema de Justicia condenó a penas de entre tres y 15 años a los ex ministros Adalberto Kuajara y Erick Reyes Villa, y a los ex comandantes de las fuerzas militares Roberto Claros Flores, Juan Véliz Herrera, Osvaldo Quiroga Mendoza, Gonzalo Rocabado y Luis Aranda Granados por los delitos de genocidio y masacre sangrienta.

Por su parte la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de la ciudad de El Alto, vecina a La Paz, expresó hoy su «indignación» ante la negativa de Washington a extraditar al ex mandatario boliviano y sus ministros.

El presidente de la Fejuve, Javier Ajno, enfatizó que «la ciudadanía alteña está sumamente indignada por esta decisión que tomó el gobierno de los Estados Unidos, no podemos quedarnos callados ante tremenda afrenta. Por eso decidiremos la forma de expresar nuestra protesta, porque esto es una auténtica discriminación y agravio».