El comercio de mercancías se sostiene pese a la guerra y el precio de la energía

Eduardo Camin

El comercio mundial de mercancías parece haberse mantenido resiliente en la primera mitad de 2026, a pesar de los vientos en contra que ha causado el conflicto en curso en Oriente Medio. Estas turbulencias se han visto parcialmente compensadas por el aumento de la demanda de componentes electrónicos relacionada con las inversiones en inteligencia artificial, según el último Barómetro del Comercio de Mercancías de la OMC.

El comercio de mercancías se sostiene a pesar del conflicto en Oriente Medio y los elevados precios de la energía.

El Barómetro del Comercio de Mercancías es un indicador adelantado compuesto para el comercio de mercancías, que ofrece una indicación temprana de la trayectoria del comercio mundial en relación con las tendencias recientes. Los valores del barómetro superiores a 100 se asocian con volúmenes comerciales por encima de la tendencia, mientras que valores inferiores a 100 indican que el volumen de comercio ha caído por debajo de la tendencia.

La lectura actual de 101,7 para el índice barómetro (representada por la línea azul en el gráfico anterior) está ligeramente por debajo de su valor de enero de 102,3, lo que sugiere que el crecimiento del comercio de mercancías podría estar empezando a desacelerarse. El índice del barómetro también está por encima de su valor base de 100, lo que indica que el volumen de operaciones actualmente sigue por encima de la tendencia.

Los volúmenes reales de comercio trimestral, representados por la línea negra, han estado por encima de la tendencia desde principios de 2025. El impacto negativo del conflicto en Oriente Medio pudo haberse visto parcialmente compensado por el aumento de la demanda de componentes electrónicos relacionados con la inversión en IA, como lo demuestra el gráfico de Impulsores del comercio de bienes.

Los índices de componentes del barómetro están todos cerca de su valor base común de 100, excepto el índice de componentes electrónicos (105,5), que ha subido claramente por encima de la tendencia. El índice de materias primas agrícolas (98,9) y el índice de productos automotrices (99,8) están ambos ligeramente por debajo de la tendencia, mientras que el índice de pedidos de exportación altamente predictivo (100,5) está ligeramente por encima.

Los índices relacionados con el transporte de mercancías, incluyendo el transporte aéreo (102,2) y el transporte de contenedores (102,4), continúan señalando una expansión, aunque a un ritmo más lento que hace unos meses. En conjunto, los índices muestran signos de resiliencia, señalando un crecimiento relativamente estable del comercio global de mercancías.

El informe más reciente de la Secretaría de la OMC, Global Trade Outlook and Statistics (GTOS), del 19 de marzo, predijo un crecimiento del comercio de mercancías del 1,9% en 2026 bajo un escenario de referencia, o del 1,4% bajo un escenario de precios energéticos elevados reflejando los vientos en contra del conflicto en Oriente Medio, mientras que la inversión sostenida en IA podría añadir 0,5 puntos porcentuales a la tasa de crecimiento. La próxima previsión comercial de la OMC está prevista para ser publicada en octubre de 2026.

El crecimiento interanual en el volumen del comercio mundial de mercancías aumentó bruscamente en el primer trimestre de 2025, ya que los importadores aceleraron las compras antes de las anticipadas subidas arancelarias. El crecimiento se ralentizó en el resto del año, pero aun así fue más fuerte de lo esperado, ya que la demanda de bienes que habilitan la IA se disparó.

La crisis … sin crisis 

En el panorama actual de los organismos internacionales nos encontramos con diferentes teorías e informes que nos interpelan, más allá de Wall Street, y no dudamos de que esta valoración del comercio mundial de la OMC sea correcta en la línea de informes anteriores lo datos están ahí, pero si creemos dado la complejidad extrema de la situación mundial, que al interior se crea una fuerza ilusoria y una intención comunicativa, desde la cual se puede reinterpretarse la realidad con doble sentido, en una especie de mal menor

Este es un delicado ejercicio dialéctico que soslaya en cierta forma las consecuencias reales que originan y agudizan las dificultades actuales.

La crisis actual se presenta al igual que otras crisis del sistema como una depresión de la economía mundial que fractura el proceso de valorización luego de una severa caída general de la tasa de ganancia y posterior a un período con altas tasas de ganancia merced a mecanismos como la desvalorización laboral, abaratamiento de recursos naturales, financiarización de la economía y transferencia de excedentes de la periferia hacia el centro del sistema.

Esto es lo que pensamos, pero más allá de la crisis de valorización, vayamos más lejos aún ya que también se trata de una crisis civilizatoria que pone al desnudo los límites de la acumulación mundial centralizada basada en la superexplotación laboral, la devastación ambiental y la financiarización de la economía mundial.

El análisis predominante de la crisis contemporánea está orientado a preservar al sistema capitalista y a rescatar a los grandes capitales centrales. La visión dominante sigue presentando a la globalización como un fenómeno de alcance mundial inevitable, sin alternativas, y al cual hay que asumir como un reto. Ya que un nuevo actor surge cada vez con más fuerza y determinación en este juego de tronos

Un protagonista poderoso…en manos peligrosas 

Hoy algunos informes de la OMC que reconocen el rol de la inteligencia artificial (IA) reconociendo que, estáOMC prevé que la IA impulse el comercio mundial hasta un 40 % para 2040 ... empezando a remodelar la economía mundial. Al igual que otras tecnologías anteriores de uso general, o avances tecnológicos de impacto mundial —como la electricidad o internet—, la IA alberga el potencial de transformar la manera en que funcionan las economías alterando la forma en que se producen, intercambian y consumen los bienes y servicios.

Sin embargo, su trayectoria y su impacto futuros siguen siendo inciertos. Además, los efectos de la IA plantean cuestiones esenciales sobre el papel que desempeñará el comercio en el futuro para apoyar un crecimiento inclusivo, ya que la IA puede, o bien fomentar la innovación, impulsar el crecimiento económico y propiciar la convergencia de los ingresos entre las economías y dentro de ellas, o bien ampliar las brechas económicas y tecnológicas existentes.

En este sentido el Informe sobre el comercio mundial 2025 examinaba la relación compleja y en rápida evolución entre la IA y el comercio internacional, y a su vez analizaba la forma en que estas fuerzas pueden configurar un crecimiento inclusivo.

No obstante el principal mensaje de este informe es que la IA puede convertirse en un potente motor de crecimiento inclusivo basado en el comercio — crecimiento inclusivo en el sentido de un crecimiento económico que permite ampliar las oportunidades de mercado y lograr a un tiempo que los beneficios del comercio estén muy repartidos entre las economías y en las sociedades—, pero solo si las economías invierten en las políticas favorables adecuadas y cooperan para evitar la fragmentación de la reglamentación por la que se rige la economía digital.

Pero la OMC advertía que es esencial contar con un sistema multilateral de comercio basado en normas, en el que la OMC ocupe un lugar central, para garantizar que los beneficios de la IA estén ampliamente repartidos.

La IA y el comercio pueden actuar como catalizadores de un crecimiento más inclusivo La IA ofrece nuevas oportunidades para reducir los costos del comercio y ampliar la participación en los mercados mundiales, especialmente para las pequeñas empresas.

Tendencias de la Inteligencia Artificial en la cadena de suministro ...Las herramientas de IA ya están aumentando la eficiencia del comercio mediante la mejora de la visibilidad en las cadenas de suministro, la automatización del despacho de aduana, la reducción de las barreras lingüísticas, el perfeccionamiento de la información sobre mercados, la mejora del cumplimiento de los contratos y la prestación de ayuda a las empresas, incluidas las microempresas y pequeñas y medianas empresas (mipymes), para que puedan desenvolverse entre normativas complejas.

En las investigaciones de la OMC, basadas en una encuesta conjunta realizada en 2025 con la Cámara de Comercio Internacional (CCI) específicamente para este informe, se había constatado que casi el 90% de las empresas que utilizan actualmente la IA afirma obtener beneficios tangibles en las actividades relacionadas con el comercio y el 56% declara que ha mejorado su capacidad para gestionar los riesgos comerciales. La IA también está impulsando la productividad en distintos sectores, lo cual sustenta el crecimiento económico.

Los estudios empíricos muestran que el uso de la IA permite mejoras significativas de la eficiencia en tareas tan diversas como la atención al cliente, la consultoría en gestión y el desarrollo de software, aunque la magnitud de estas mejoras puede variar en función del contexto. Según una estimación reciente, basada en investigaciones sobre tareas específicas, la IA podría aportar alrededor de 0,68 puntos porcentuales al crecimiento anual de la productividad total de los factores, que mide el grado de eficiencia con la que una economía utiliza sus insumos —normalmente, de mano de obra y de capital— para generar producción (Aghion y Bunel, 2024).L'intelligence artificielle va bouleverser le commerce © Shutterstock

Las simulaciones de la OMC indican que la IA podría dar lugar a aumentos significativos del comercio mundial y de los ingresos reales. Estas simulaciones se basan en una ampliación del Modelo de Comercio Mundial estándar de la OMC2 con servicios de IA e incorporan reducciones del costo del comercio, la reasignación de tareas de la mano de obra a la IA y los aumentos de la productividad relacionados con esa reasignación. Las simulaciones indican que la IA podría dar lugar a aumentos significativos del comercio y el PIB de aquí a 2040, pues se prevé que el comercio mundial se incremente entre el 34% y el 37% en diferentes escenarios.

Para concluir podríamos una vez más  recurrir a Karl Marx para seguir esta estela de incongruencias peligrosas del capitalismo pero en la otra cara de la medalla hoy recurriremos a la figura de una expresión de fe en la persona de  León XIV que analiza este tema en su reciente Enciclica Papal sobre la custodia de la persona humana
en el tiempo de la inteligencia artificial que nos interpela de manera directa.    “Ahora nos corresponde asumir con lucidez y responsabilidad los retos de nuestro tiempo».

Es necesario adoptar instrumentos normativos adecuados, capaces de salvaguardar la justicia y de contener los efectos distorsionadores del poder tecnológico. Pero la cuestión no se limita a la regulación.La revolución de las bibliotecas robotizadas en Singapur

Como advertía el Papa Francisco, debemos preguntarnos con realismo quién detenta hoy ese poder y hacia qué fines lo orienta: «No podemos ignorar que la energía nuclear, la biotecnología, la informática, el conocimiento de nuestro propio ADN y otras capacidades que hemos adquirido […] dan a quienes tienen el conocimiento, y sobre todo el poder económico para explotarlo, un dominio impresionante sobre el conjunto de la humanidad y del mundo entero».  En el pasado, eran principalmente los estados los que impulsaban y orientaban la innovación.

Hoy, en cambio, los principales motores del desarrollo son actores privados, a menudo transnacionales, dotados de recursos y capacidad de acción superiores a los de muchos gobiernos. El poder tecnológico adquiere así un rostro inédito, predominantemente “privado”, y por ello aún más difícil de discernir, gobernar y orientar hacia el bien común.”

*Periodista uruguayo residente en Ginebra, exmiembro de la Asociación de Corresponsales de Prensa de Naciones Unidas (ACANU) en Ginebra. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)