Cuba advierte que los planes de EE.UU. para «tomar el control» de la isla fracasarán
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, advirtió que los planes de EE.UU. fracasarán en su intento de derrocar al Gobierno cubano, durante una intervención en el podcast Breaking Points, uno de los espacios de debate político más influyentes de Estados Unidos. El funcionario reconoció que la política de presión estadounidense agrava seriamente las condiciones de vida en la isla, pero insistió en que no provocará el colapso del Ejecutivo ni una renuncia a la soberanía nacional.
Fernández de Cossío detalló que muchos cubanos enfrentan apenas entre dos y tres horas de electricidad al día, además de dificultades severas con el suministro de agua, el transporte y los servicios hospitalarios. Esta descripción coincide con los reportes recientes de la Unión Eléctrica, que en septiembre proyectó apagones simultáneos sobre el 64% de la isla por un déficit de generación de más de 2.000 megavatios.
Reformas económicas pese a la presión estadounidense
El diplomático aseguró además que Cuba avanza en reformas que amplían el papel del mercado, el sector privado y las oportunidades de inversión extranjera, incluso en medio del recrudecimiento del bloqueo. Esta línea reafirma declaraciones previas del propio Cossío, quien ha cuestionado públicamente la lógica de casi siete décadas de embargo estadounidense contra la isla.
Al ser consultado sobre si Estados Unidos podría replicar en Cuba la estrategia de presión que ha aplicado contra Venezuela, Fernández de Cossío respondió de forma tajante: «lo intentarán y fracasarán». La entrevista de Drop Site News, se suma a una serie de apariciones del vicecanciller en medios estadounidenses para defender la postura de La Habana.
El propio Cossío ha sostenido en otras ocasiones que Cuba «no aceptaría convertirse en un estado vasallo» de ninguna potencia, y que el sistema político del país no está sobre la mesa de negociación. Su nueva advertencia llega en un momento en que la crisis eléctrica y el desabastecimiento continúan siendo el principal desafío interno del Gobierno cubano.