Kremlin condiciona reunión Putin-Zelenski a una paz definitiva

El Kremlin mantiene cautela sobre una eventual **reunión Putin-Zelenski**, pese a los nuevos contactos de mediación impulsados por Estados Unidos para intentar abrir una salida a la guerra en Ucrania. Moscú ha señalado que no descarta reanudar conversaciones trilaterales con Kiev y Washington, aunque considera prematuro concretar una cita entre los mandatarios ruso y ucraniano.

El presidente ruso, Vladímir Putin, sostiene que un encuentro directo con Volodímir Zelenski solo tendría sentido si estuviera orientado a formalizar un acuerdo de paz definitivo. De acuerdo con informaciones de prensa, Moscú ha rechazado una cumbre que no cuente con condiciones sustantivas previamente negociadas y que se limite a discutir un alto el fuego prolongado.

La postura del Kremlin surgió tras una reunión de más de tres horas de Putin con Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados de la Casa Blanca, el 5 de septiembre en Moscú. Los representantes estadounidenses viajaron al día siguiente a Kiev para reunirse con Zelenski y trasladarle los contenidos de sus conversaciones con la parte rusa.

Contactos con Washington

El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, indicó que Rusia no descarta retomar el formato de negociación entre Moscú, Kiev y Washington. Sin embargo, la disposición declarada no implica un calendario confirmado ni una aceptación rusa de las condiciones que pueda presentar Ucrania o de una mediación estadounidense en los términos propuestos por Kiev.

Zelenski afirmó que su Gobierno prepara los siguientes pasos para facilitar conversaciones con Rusia y Estados Unidos, incluso con la posibilidad de que una reunión trilateral ocurra durante septiembre si existe consenso entre las partes. El mandatario ucraniano ha planteado que cuanto antes se inicien las negociaciones, mayores serán las posibilidades de contener la prolongación de la guerra.

Guerra y diplomacia en paralelo

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, defendió que las operaciones militares y la diplomacia pueden avanzar de forma simultánea. Esa visión refleja una de las principales brechas de la negociación: mientras Kiev busca garantías y un proceso que reduzca los ataques, Moscú afirma que no abandonará sus objetivos militares durante las conversaciones.

Putin había ordenado una pausa de tres días en los ataques contra Kiev y Zelenski adoptó una medida recíproca sobre Moscú para facilitar las visitas de los enviados estadounidenses. La tregua limitada concluyó sin anuncios de acuerdos, mientras persisten las diferencias sobre un alto el fuego, las garantías de seguridad, los territorios ocupados y los términos políticos de una paz duradera.