Conexiones mayameras en torno al asesinato de Eliécer Otaiza

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Podrían resumirse las palabras del Presidente ayer 29 de abril cuando acudió a las honras fúnebres para Eliécer Otaiza en la Asamblea Nacional en lo siguiente: no nos caigamos a coba. Es sencillamente imposible descontextualizar el escenario en el que fue perpetrado el crimen, que no se desvincula de ninguna manera con la muerte por goteo resultado inmediato de la brutal responsabilidad que los agentes de “La Salida” tienen en la consolidación del mar de fondo por el que pasa la guerra en Venezuela hoy en día. “No perdamos el marco en el que se circunscriben todos los eventos que hemos enfrentado en los últimos meses”, dijo.

Army-mates-of-former-Venezuelan-Intelligence-Chief-Eliezer-Otaiza-carry-his-body-outside-the-National-AssemblyAP-PhotoFernando-LlanoMisión Verdad

Tomándole la palabra, y en el marco de iluminar ciertas zonas que de alguna forma o de otra rodean desde el panorama mediático los acontecimientos de los últimos dos meses en general, y los usos y abusos intoxicatorios contra Eliécer Otaiza en particular, se pueden reunir una serie de elementos que si bien no tiene carácter conclusivo, sí lo tienen en cuanto a la exagerada virtud sugerente y perfectamente ajustables al panorama general. Sobre todo tomando en cuenta las cuantiosas razones por las que lo peor de las causas se congreguen en el segundo round que ellos mismos han venido anunciando formalmente.

Y en el contexto de la Revolución Bolivariana, todas las peores causas de la humanidad apuntan a Miami, la capital del terrorismo y la guarimba económico-financiera. La conexión Miami rodea todos y cada uno de los hechos desestabilizadores contra Venezuela Bolivariana, aunque no se limiten a ella exclusivamente.

Miami en la fase armada de la guarimba

No hace mucho trataron de santificar a un guarimbero cuarentón, sifrino y avinagrado como si se tratara de otro angelical manifestante que producto del azor libertario y el (sociológico) prurito anal entregó su cuerpo a la libertad de Venezuela, en esa trinchera for dummies que tranca la autopista de Prados del Este, a la altura de Santa Fe.

Lo que en un primer momento se trató de vender como un “estudiante” (uno supone que una promoción menor a la de Gaby Arellano) al que le cuelga un rosario color rosado burdel, como otro patriota indignado porque Venezuela no vuelve por el sendero de la libertad (de mercado, se entiende) que cayó en manos del régimen. Como bien lo destacó Victor Hugo Majano, el fridom faiter de Santa Fe se llama Joaquin Roca, y es gerente del restaurant The Golden Hog en Key Biscayne desde el 2009. Pero resulta que The Golden Hog es propiedad del empresario Fernando Lander Tello, bien colocado mister Tello en el mundo de la construcción, por cierto.

Lo cierto es que Joaquin Roca estudió en el Don Bosco con Julio Borges, ese acto fallido de Marcel Granier que simula ser el gerente de un partido originalmente hecho a imagen y semejanza de Leopoldo López, regalito de mami, y en el que milita Capriles.

Que Roca haya terminado preso es más producto de su arrebato pseudonacionalista y no por las tareas que probablemente le hayan sido encomendadas más acordes a su edad y su estatus, sugiere Majano. Suposición que no es tan gratuita, cuando en Santa Fe también agarraron a “especialistas” en seguridad, armamento y logística, asesorando y participando directamente en la acción. Eso tiene un nombre claro así estén implicados personas con orígenes venezolanos (porque ser venezolano es otra cosa muy diferente): se llama intervención extranjera (privatizada).

Ahoravisión, la página fantasma obsesionada con Otaiza

Si no fuera por su empeño por enturbiar la imagen de Eliécer Otaiza y los últimos acontecimientos, ahoravision.com podría haber pasado por debajo como otra página (basura) de información basura “producida” desde el autoexilio en Miamistán. Al visitarla se asocia inmediatamente con el “esfuerzo” intoxicador de otras “iniciativas” como Dolar Today (Orlando Urdaneta) o Dtv (donde Patricia Poleo y Napoleón Bravo tienen su espacio). Incluso, por su precariedad total como medio, uno podría ponerlo al nivel de Ruédalo.org o de las sucesivas páginas de Rober Alonso.

Esto podría haber sido así, hasta que por esa vía el 13 de febrero (un día después del lanzamiento de “La Salida” de Leopoldo y María Macahdo) son los encargados en decir que Eliécer Otaiza es “el jefe de los colectivos”, con esa brutal simpleza típica de la imposición de matrices en la guerra psicológico/mediática, en esa intersección entre sicariato y farándula que tanto caracteriza al fascismo criollo. Política, lo llamaría con toda su debilidad mental Leopoldo López.

Pero hasta ahí no llega la cosa, y en otro ejemplo de “periodismo de investigación” el 29 de marzo (un mes y un día antes del asesinato), la misma letrina web saca una nota “reveladora” en la que “denuncia” que Freddy Bernal, Diosdado Cabello y Eliécer Otaiza son el comando central de “los colectivos” a nivel nacional y son ellos los encargados en “coordinar” sus acciones. Algo más se puede decir respecto a la forma en que titulan la nota donde reseñan el asesinato con un descaradamente breve “Muerto Eliécer Otaiza”, como si se borrara un ítem de una lista de cosas por hacer.

Para poner la guinda, la “nota” posterior con la que “analizan” el asesinato de Otaiza es el resumen dialéctico de las tres anteriores y concluye sin lugar a dudas (y sin pruebas, por supuesto) que a Otaiza lo mató el gobierno, demostrando el mismo rigor periodístico de uno de los reporteros de sucesos de El Universal, Deivis Ramírez, y el resto de sus “colegas”.

Pero hasta aquí puede que el caldo todavía no se ponga morado. Pero para eso, basta con revisar quién es el que está detrás de ese “canal” web: Eduardo Sapene. El (ex) Vice-presidente (sic) de Información y Opinión de RCTV, tan cercano a Marcel Granier que uno no sabe quién imita a quién con el estúpido bigote pullúo. Pero más allá de los detalles superfluos, Sapene es otro orbitante al combo ultra que se llamó Grupo Roraima, y entre Granier y el C4 media un Ramiro Helmeyer y el terrorismo formato ultraderecha venezolana. Granier, “El chulo de Bárcenas” como también se le conoce, y presidente de 1BC, ha tenido un destacado papel en la guarimba cuello blanco.

Sapene por su lado pareciera haber asumido un estilo convencional de activismo ultramayamero con toda su carga decadente, un Robert Alonso que guarda sus apariencias y toma Tafil en vez de coctel de fármacos. Pero eso no lo hace un desentendido de lo que corre, diga o se planifique en los cenáculos de Miami contra Venezuela Bolivariana. Muy por el contrario, por los días de Semana Santa estuvo muy activo viajando a Nueva York para moderar el Comité de Libertad de Expresión y labor de los Medios de Comunicación en Venezuela junto a María Fernanda Flores (de Globovisión) en la Cuarta Conferencia Plan País, evento al que asistió un respetable número de activistas oenegeros entrenados por Freedom House (como Rodrigo Diamanti), y además Juan Requesens y Lorenzo Mendoza.

A todas estas Sapene no es más que un detalle dentro de una trama (no tan) oscura mayor en una Miami que en este momento bulle.

La segunda etapa de María Corina y la conexión Marco Rubio

El viernes 25 de abril, en el “modestísimo” evento “América Latina: La libertad es el futuro. El papel de las ideas en la transformación económica, política y social para crear riqueza y reducir la pobreza”, a propósito de los 30 Años de CEDICE, el think-tank turbocapitalista por excelencia en Venezuela y que también trajo, entre lo más granado del mundo cultural fachofinanciero, a Mario Vargas Llosa, María Machado gagueó que se cumplió la primera etapa de “la lucha” en la que “la protesta cívica y pacífica logró contagiar a la sociedad del deseo de lucha. La represión brutal contra nuestros jóvenes llenó de indignación y dolor a toda la sociedad”. Visto así, el inicio de la segunda etapa que al unísono sentencian María Corina y la mampara semiutilitaria que llaman “Movimiento Estudiantil” se inició como se inició. ¿El asesinato de Otaiza es la señal que da inició a “La Salida” segunda parte?

Pero más allá del detalle episódico sale uno de fondo que conecta otro cable en la trama de la gusanía. La orfandad de María Corina es proporcional a la intervención de sus patrocinantes políticos, y en su caso (el estado mental Miami ya lo tenía) se trata del senador republicano por el sur de la Florida Marco Rubio. Del mismo molde que Maricori salió antes el gringo-cubano (mucho más lo primero que lo segundo bajo cualquier criterio) que trata de colocarse como la promesa presidencial por el Partido Republicano.

A su manera, Rubio encarna la generación de relevo del ala más violento del anticastrismo, siente Rubio que está destinado a tomar el testigo de los Díaz-Baralt, Ileana Ros Lethinen, Otto Reich, Menéndez etc. Las figuras digamos públicas del poderoso lobby cubano dentro del laberinto imperial, el combo de senadores que han financiado y diseñado acciones terroristas contra Cuba y que protegen de Posada Carriles para abajo a los operadores cubanos y centroamericanos.

Pero Rubio, tan huérfano de identidad como Maricori, tuvo que inventarse la historia del exilio tras la Revolución Cubana para ganar verosimilitud como figura de peso frente a la gusanera. Pero sus padres emigraron a Estados Unidos tres años antes de la Revolución en plena dictadura de Batista. Pero además, para tratar de levantar un apoyo de “amplia base”, Rubio es de las figuras protagónicas del Tea Party, la variable fundamentalista cristiana y antiestado que acusa a Obama de socialista, pero que muy mal disimula su talante facho y racista. (Aquí puede leer un perfil bastante condescendiente pero que deja todo entrelíneas bastante claro).

En relación a Venezuela, Marco Rubio ha sido el senador más activo en la promoción de la intervención directa mediante sanciones, coaliciones de voluntad y demás pataletas neoconservadoras justamente desde que “La Salida” empezó a ser la nueva variable del golpe permanente.

Miami, los militares golpistas venezolanos, el terrorismo anticastrista, las empresas de maletín y la gingatesca narcolavadora conforman un coctel más amplio de vinculaciones, redes, viejas relaciones y amistades que desembocan directamente en los muncipios seudoalzados en la guarimba.

¿A qué coño se refiere María Corina Machado con segunda etapa?

El otro dato incómodo y difuso

A todas estas, poco se ha hablado del papel que las policías municipales pueden jugar al servicio de los alcaldes pasivo-agresivos en escenarios como este. La conducta entre cómplice, idiota y sibilina que han asumido frente a la violencia guarimbera y la agenda golpista obligatoriamente invoca sino aspectos necesariamente abiertos y directos, a elementos de fondo sobre qué compone y cuál es el origen de estos cuerpos policiales. Además del destacado papel que jugaron deteniendo a dirigentes del chavismo doce años atrás.

Pero no deja de ser un dato incómodo que estando Otaiza justamente en la zona de Caracas donde “ni él tiene familia, ni tiene amigos, ni conoce a nadie, ni nadie lo conoce a él”, como recordó el día de ayer el ministro de Interior, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres, y sabiendo que Otaiza nunca iba acompañado de guardaespaldas, vienen a ocurrir esta desgracia sanguinaria, ¿qué más han podido suministrar cuerpos policiales como Polihatillo y Polibaruta?

Evidentemente aquí caemos en la especulación abierta, pero tratándose de fuerzas de seguridad que en su currículum vitae está claramente la marca de Hermes Rojas Peralta, el niño mimado de matones de la talla de Henry López Sisco y Luis Posada Carriles; cuerpos que además fueron fundados en pleno furor privatizador y que actualmente operan desde la lógica de la empresa de seguridad producto de la sospechosa descentralización que tanto defiende Antonio Ledezma. Es curioso que el 6 de febrero se sustituye el director de la policía del municipio de El Hatillo asumiendo como prestado un oficial proveniente de Chacao, seis días antes de “La Salida”.

“No hay hechos casuales”, también dijo ayer el presidente Maduro.

Un cierre obligatorio

A la hora de cerrar esta nota, el portal noticias24 suelta la noticia “extraoficial” que destaca que la banda que asesinó a Otaiza la dirigía un ex-Policía Metropolitana con vinculaciones verdaderamente incómodas para algunos politicastros opositores. El Presidente también anunció que fueron identificados los autores materiales del asesinato, mientras las investigaciones siguen avanzando.

Y Nelson Bocaranda comienza a tuitear su versión de los hechos empujando la versión de que fue hampa común (planteando su propia variación del robo de la camioneta que nunca robaron), la versión que precisamente a muchos les interesa instalar.

Ante tanta pretención de turbiedad, aquí reunimos una serie de datos que de ninguna manera tienen carácter conclusivo y mucho menos se inserta dentro de las lógicas de la criminología convencional.

“Máxima alerta a los cuerpos policiales, a los cuerpos de inteligencia y al cuerpo más grande y más poderoso que tenemos: al pueblo de Venezuela”, dijo también el Presidente anoche. En esa andamos.