¿Puede sobrevivir el mundo a la ciega arrogancia de Washington?
PAUL CRAIG ROBERTS | Cuando el presidente Reagan me nombró Secretario Adjunto del Tesoro para Política Económica, me dijo que teníamos que restaurar la economía de EE.UU., rescatarla de la estanflación, a fin de hacer sentir a la dirigencia soviética todo el peso de una economía poderosa para convencerla de que negociara el fin de la guerra fría. Reagan dijo que no había motivo para seguir viviendo bajo el peligro de una guerra nuclear.