Buques iraníes cruzan Ormuz pese al bloqueo de EE.UU.
Al menos dos embarcaciones que partieron de puertos iraníes lograron atravesar el estrecho de Ormuz en las últimas horas, pese a la amenaza de bloqueo anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump. Se trata de petroleros de medio alcance que transportan derivados de crudo y gasóleo y que zarparon de terminales iraníes y emiratíes antes de dirigirse hacia puertos en Omán y otros destinos regionales.
Los buques forman parte de al menos cuatro naves vinculadas a Irán que utilizaron esta ruta poco antes y poco después de la advertencia pública de Washington, según datos de la firma de inteligencia marítima Kpler. De acuerdo con estos registros, las embarcaciones transportan en conjunto unos 330.000 barriles de productos petrolíferos y figuran dentro del grupo de navíos que permanecían a la espera de definiciones sobre el alcance del bloqueo.
El cerco naval estadounidense fue anunciado por Trump con la orden de “eliminar de inmediato” cualquier buque iraní que desafiara las restricciones en el estrecho, uno de los principales cuellos de botella del comercio energético mundial. Washington sostiene que la medida busca presionar a Teherán en el marco de la reciente escalada militar en el Golfo Pérsico y responde también a las restricciones previas impuestas por Irán al tránsito de embarcaciones ligadas a Estados Unidos e Israel.
La entrada de estos petroleros en Ormuz, aun bajo riesgo de interceptación, pone a prueba la capacidad real del dispositivo de bloqueo instaurado por la Marina estadounidense en la zona. Analistas del sector energético citados por medios especializados advierten que cualquier interrupción en esta ruta, por la que transita una parte significativa del petróleo mundial, podría traducirse en nueva presión alcista sobre los precios internacionales del crudo.
Mientras se mantienen las restricciones al paso de buques ligados a los países enfrentados, autoridades iraníes insisten en que el tránsito comercial sigue siendo posible siempre que se coordine con Teherán y se respeten los protocolos de seguridad. Sin embargo, la presencia simultánea de unidades navales de Irán y Estados Unidos en el estrecho mantiene elevado el riesgo de incidentes, en un contexto en el que varios petroleros continúan fondeados a la espera de instrucciones.