Balogun Gate Mundial: Bélgica impugna y desafía a EE UU.
El Balogun Gate no para de crecer. La Real Federación Belga de Fútbol decidió impugnar el duelo de octavos de final ante Estados Unidos si el delantero Folarin Balogun llega a jugar. Es la respuesta a la sorpresiva decisión de la FIFA de suspender la sanción de un partido por la roja que el atacante recibió ante Bosnia y Herzegovina, habilitándolo para el cruce de Seattle.
En su último comunicado, la federación belga remarcó que impugna la elegibilidad de Balogun y advirtió a Estados Unidos que se reserva “todo tipo de acciones” si el jugador aparece en la lista del equipo arbitral. El texto subraya que la RBFA no ha recibido ni la decisión completa ni la motivación que declara al futbolista apto, así como tampoco el informe arbitral, lo que alega como una infracción de las propias normas de la FIFA.
Un fallo disciplinario inusual y con presión política
La decisión disciplinaria se apoya en el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA, que permite suspender la aplicación de un castigo durante un periodo de prueba y, en este caso, habilita a Balogun a jugar contra Bélgica. Se trata de una rectificación extraordinaria, descrita por varios medios como la primera vez desde 1962 que la FIFA deja sin efecto una suspensión por tarjeta roja en pleno Mundial, en medio de versiones sobre la presión política ejercida desde Washington.
Ante el escándalo creciente, Gianni Infantino ha defendido públicamente que la FIFA “aplicó el reglamento” en el caso Balogun, insistiendo en que el organismo actuó dentro de las facultades que le otorga su código disciplinario. El presidente de la FIFA se ha visto obligado a responder tanto a las críticas de Bélgica como a las acusaciones de interferencia política, mientras voces como la de Sepp Blatter preguntan “¿hacia dónde vas, FIFA?” en referencia a este Balogun Gate Mundial.
Un partido bajo protesta y tensión máxima
Mientras el balón está a punto de rodar en Seattle, la RBFA recuerda que ha activado el procedimiento habitual de impugnación, que debe presentarse antes del encuentro para dejar el resultado bajo protesta si el jugador participa. Con Bélgica denunciando un golpe al fair play y Estados Unidos celebrando la habilitación de su goleador, el Balogun Gate Mundial convierte un octavo de final en un choque simbólico sobre el poder de la FIFA y la influencia política en el fútbol.