Armada iraní ataca destructor de EE.UU. en el mar de Omán
Según medios iraníes, el Ejército de Irán anunció que atacó a un destructor estadounidense en el mar de Omán tras lo que calificó como “repetidas violaciones” de las fuerzas de EE.UU. en el estrecho de Ormuz. Este ataque se inscribe en una dinámica de choques navales, en la que Irán acusa a Washington de coordinar acciones hostiles y de interferir en el nuevo régimen marítimo que Teherán pretende imponer en esa vía estratégica.
En comunicados posteriores, la Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) detalló que utilizó misiles balísticos y de crucero antibuque, además de drones de ataque, contra destructores estadounidenses que se aproximaban al estrecho de Ormuz y operaban en el mar de Omán. Irán sostiene que estas operaciones buscan impedir que grupos de portaaviones y fuerzas de marines de Estados Unidos e Israel entren al mar de Omán.
Teherán afirma que los blancos de sus ataques incluyeron centros de mando y control vinculados a operaciones estadounidenses en la región, tanto a bordo de buques como en bases terrestres. En una operación separada, el CGRI aseguró haber destruido un centro de control y mando de fuerzas estadounidenses en las afueras de la base Minhad, en Emiratos Árabes Unidos, y haber golpeado instalaciones asociadas a la Quinta Flota en Baréin, como parte de su campaña de represalia.
Por su parte, Estados Unidos ofreció un relato inverso: el Comando Central (CENTCOM) declaró que llevó a cabo ataques contra centros de “mando y control” e instalaciones militares iraníes después de que Irán lanzara misiles, drones y lanchas rápidas contra los destructores USS Truxtun, USS Rafael Peralta y USS Mason en el estrecho de Ormuz. Washington subrayó que, según su versión, sus buques transitaban una ruta marítima internacional y que su respuesta buscó proteger a sus fuerzas en la región.
Escalada naval en el estrecho de Ormuz
En días recientes, la Armada iraní reportó haber lanzado disparos de advertencia con misiles de crucero, cohetes y drones de combate cerca de destructores estadounidenses que intentaban acercarse al estrecho de Ormuz con sus radares apagados, lo que Teherán presentó como una violación del alto el fuego y un acto “arriesgado”. De acuerdo con estos comunicados, tras las advertencias iniciales y los disparos de señal, las fuerzas iraníes responsabilizaron a Estados Unidos y a lo que describen como “enemigo estadounidense-sionista” de cualquier consecuencia de esa escalada.
Otra nota vinculada señala que, luego de la incautación iraní del petrolero “OCEAN KOI” en el mar de Omán, unidades del CGRI abrieron fuego contra tres destructores estadounidenses en respuesta a lo que califican como agresión contra un petrolero iraní cerca del puerto de Jask y aproximación de esos buques al estrecho de Ormuz, lo que habría provocado que los navíos estadounidenses se retiraran apresuradamente. Sin embargo, hasta ahora no se han difundido pruebas independientes que confirmen daños catastróficos o hundimientos de embarcaciones estadounidenses derivados de estos choques.
Declaraciones cruzadas sobre el control marítimo
Mientras Irán insiste en que ningún buque estadounidense se atreve a acercarse al mar de Omán, al Golfo Pérsico o al estrecho de Ormuz “durante esta guerra”, funcionarios de su Armada y del CGRI enfatizan que todo desplazamiento de la flota de EE.UU. y sus aliados queda bajo la red de misiles y drones navales iraníes. En esa línea, Teherán advierte que cualquier intento estadounidense de escoltar buques o interferir en el “nuevo régimen marítimo” del estrecho será considerado una violación directa, con riesgo de respuesta militar inmediata.
Desde el lado estadounidense, el discurso oficial insiste en que sus buques operan en aguas internacionales, amparados por la libertad de navegación, y que sus acciones de escolta o desminado responden, según afirma, a la necesidad de mantener abierto el flujo de energía y el comercio global. No obstante, Irán denuncia que varias de estas operaciones serían maniobras propagandísticas o encubiertas destinadas a presionar sus posiciones en las negociaciones bilaterales y regionales.
Más allá de los ataques con misiles y drones, existen antecedentes recientes de encuentros tensos entre la Armada iraní y destructores estadounidenses en el mar de Omán. En 2025, un helicóptero de la Armada iraní interceptó al destructor USS Fitzgerald, le ordenó cambiar de rumbo y, tras un intercambio de advertencias y amenazas, el buque terminó retirándose de una zona bajo vigilancia de Teherán, según la televisión estatal iraní y medios regionales.