Acuerdo de paz EE.UU.-Irán: fin de la guerra y firma en Suiza el 19 de junio

(Xinhua/Shadati)

Question

El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció en la red social X que el acuerdo de paz EE.UU.-Irán ha sido alcanzado tras intensas conversaciones, poniendo fin a más de tres meses de guerra en Asia Occidental. Según el mediador, Washington y Teherán han declarado la terminación “inmediata y permanente” de las operaciones militares en todos los frentes, con mención explícita a Líbano como uno de los escenarios incluidos en el cese de hostilidades.

Sharif precisó que el acuerdo contempla un alto el fuego inmediato “en todos los frentes, incluido Líbano”, formulación que retoma lo ya adelantado en abril, cuando se pactó una tregua provisional para abrir la puerta a una solución más amplia. Medios como Deutsche Welle, BBC y agencias internacionales confirman que el pacto pretende consolidar y ampliar los frágiles ceses al fuego logrados en el frente libanés, donde Israel y actores vinculados a Irán habían aceptado implementar una tregua condicionada a la reducción de la presencia de Hezbollah al sur del río Litani.

Reapertura de Ormuz

Fuentes estadounidenses y europeas señalan que el memorando de entendimiento incluye la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos, clave para el comercio energético mundial. A cambio, se asegura en las mismas fuentes que Irán se compromete a detener el apoyo financiero y logístico a grupos armados aliados y a aceptar un régimen de inspecciones que, en una fase posterior, debería vincularse con discusiones más complejas sobre su programa nuclear y su rol regional.

La ceremonia formal de firma del acuerdo está prevista para el viernes 19 de junio en Suiza, donde se espera la presencia de delegaciones de alto nivel de Estados Unidos e Irán, con Pakistán como principal anfitrión político. Sharif ha agradecido públicamente no solo a las dos partes enfrentadas, sino también a Qatar, Arabia Saudita y Turquía, países que acompañaron discretamente unas conversaciones que comenzaron con una tregua de dos semanas y desembocan ahora en un pacto calificado por Trump como “completo”.

El anuncio de hoy corona un proceso que se inició en abril con un alto el fuego limitado, condicionado a la reapertura parcial de Ormuz y a la suspensión temporal de los bombardeos contra Irán, y que entonces fue descrito como “frágil” y de apenas dos semanas. Tras negociaciones en Islamabad y sucesivas extensiones de la tregua, el entendimiento evolucionó hacia un marco más ambicioso que busca no solo detener la guerra abierta, sino también reducir el riesgo de escaladas futuras en escenarios como Líbano, Siria o el propio Golfo Pérsico.

Confirmación iraní

El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, confirmó que el texto definitivo del Memorando de Entendimiento de Islamabad ha quedado cerrado y que su firma oficial tendrá lugar el viernes en Suiza, en línea con lo anunciado por Pakistán sobre la cita del 19 de junio. Según Teherán, este documento de 14 puntos abrirá una fase de 60 días de negociaciones adicionales una vez verificado el cumplimiento de los compromisos estadounidenses.

Gharibabadi adelantó que, a partir de esta misma noche, comenzará el levantamiento del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos sobre los puertos iraníes, una medida que había sido aplicada desde abril como una de las herramientas de presión más severas en el marco de la guerra. De acuerdo con versiones difundidas por medios iraníes y agencias internacionales, Washington se ha comprometido a retirar progresivamente sus buques de interdicción en la zona.

El viceministro también anunció “el cese inmediato y permanente de la guerra y de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el frente del Líbano”, reiterando una fórmula que ya habían utilizado el canciller Abbas Araghchi y otros portavoces al describir el alcance del Memorando de Islamabad. En esa línea, la diplomacia iraní subraya que el texto no se limita al teatro de enfrentamiento directo con Estados Unidos, sino que abarca todos los escenarios vinculados al conflicto —desde el litoral del Golfo hasta Líbano— y establece un compromiso de no iniciar nuevas hostilidades ni recurrir a la amenaza del uso de la fuerza.